Mella-Yeremay, el Deportivo busca el equilibrio en su cantera

TORRE DE MARATHÓN

David Mella y Yeremay, durante un partido del Deportivo en Riazor
David Mella y Yeremay, durante un partido del Deportivo en Riazor CESAR QUIAN

La recuperación de los dos futbolistas formados en la base blanquiazul reactivará la banda izquierda, que precisa del desparpajo de los extremos

01 dic 2023 . Actualizado a las 10:05 h.

«Llevo siete años aquí», recordaba Yeremay antes de la visita al dentista encarnado en los medios de comunicación que trasladan la actualidad del Dépor. En todo ese tiempo no había dado una sola rueda de prensa. La primera vez —y la última, según sostuvo el futbolista al concluir su cita ante los micros— responde al nuevo estatus del canario. La grada precisa referentes y el club los ha encontrado en su cantera. Es momento de acercarlos al aficionado.

Pero el valor de los frutos la base blanquiazul va más allá del factor identitario. El impacto de Yeremay en los últimos minutos del duelo con el Osasuna B reflejó cuánto necesitaba el equipo a un jugador de sus características. Pocos días después de certificarse el retorno del portador del 10, la banda por la que se mueve ha doblado sus recursos, recurriendo de nuevo al producto de la casa. David Mella suma su desparpajo al de quien reconoce como referente. «Mi relación con Peke es muy buena. Vamos en coche juntos, me lleva a casa... Fuera del fútbol quedamos, comemos... Es como mi hermano mayor», señala el velocísimo jugador compostelano. «Cuando subía al primer equipo y él ya estaba era el que más me ayudada. Nos llevamos genial», redondea.

Sintonía sobre la que abunda el otro integrante del dúo de promesas: «A Mellita lo llevo a entrenar todos los días, y compartimos mucho tiempo. Tengo una relación espectacular con él. Es mi amigo, pero como si fuese mi hermano. Nos ayudamos siempre», presume el talento del Polvorín, que califica al todavía miembro del Fabril como «una persona increíble».

Intercambio de elogios que hace imposible detectar rivalidad en la pareja, como aclaró Yeremay en la sala de prensa de Abegondo: «Competencia, ninguna. Para nosotros es un orgullo estar en el primer equipo siendo tan jóvenes. Poder jugar en Riazor delante de tanta gente».

Ambos están destinados a solventar la falta de equilibrio en el frente de ataque del Deportivo, que durante 70 minutos de su última cita solo encontró profundidad en el costado derecho. El que apuraron Davo y Paris Adot, a los que no faltó persistencia, aunque sí acierto. Llegaron con frecuencia a zona de centro y el lateral sirvió el que Diego Villares transformó en 1-1. Desde la izquierda nadie dio la réplica.

Mikel Balenziaga está para lo que le pidan, pero sus virtudes se asocian a lo que sucede en campo propio. Le cuesta acercarse al área rival; a cambio, ofrece un servicio de escolta a quien le acompañe en la banda. Vía libre al desparpajo que no ha conseguido aprovechar Hugo Rama, mucho más apropiado para asociarse por dentro.

La puesta a punto de Mella y Yeremay convertirá su esquina en fuente de problemas para el adversario, forzado a repartir la atención y multiplicar las marcas. El problema regresará así a la orilla opuesta. Paris sí es capaz de incorporarse con regularidad al ataque, demandando diagonales de quien complete el carril. Imanol Idiakez aún busca al nuevo Quiles y puede volver a centrar en ello sus esfuerzos. Ha recuperado el equilibrio.