Un centenar de ultras del Málaga destrozan un bar en las inmediaciones de Riazor

Nacho Blanco REDACCIÓN / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Los altercados continuaron durante la mañana del domingo por las calles de la ciudad. Hay dos detenidos

06 oct 2024 . Actualizado a las 16:04 h.

La Policía Nacional tuvo que intervenir este sábado en las inmediaciones del estadio de Riazor para frenar la ola de violencia de un centenar de ultras del Málaga que llegaron a A Coruña, en teoría, para disfrutar del fútbol con su equipo. Pero la realidad, fue otra. Y el balance, destrozos y miedo en el cuerpo de los vecinos.

Todo comenzó con la irrupción de los seguidores violentos en las inmediaciones del Playa Club, sobre las 23.00 horas de este sábado. Poco después, se desplazaron entre gritos e insultos a un establecimiento hostelero situado en la calle Almirante Cadarso, bar muy frecuentado por los ultras del equipo coruñés, donde se encontraban varios de ellos en su interior. Los dueños del bar, una pareja de brasileños, comentaron a La Voz que ya iban a echar el cierre al local cuando irrumpieron los violentos amenazando a los deportivistas desde fuera.

«Con vosotros no va», se dirigieron a los propietarios los ultras del Málaga, pidiendo que los clientes que quedaban —en teoría, seguidores blanquiazules— salieran para pelear. Los dueños echaron el cierre sin dejar salir a los jóvenes ni entrar a los que provocaban, lo que aprovecharon los ultras malacitanos para empezar a destrozar las cristaleras del establecimiento y, acto seguido, sacarse irreverentes fotografías con sus móviles y de fondo el estadio de Riazor, según testigos presenciales.

La policía pudo intervenir y controlar a los vándalos, conduciéndolos hacia la zona del Pabellón de Riazor a través de Manuel Murguía y realizaron varias detenciones. Finalmente, la Policía Nacional trasladó al centenar de radicales andaluces a Santiago de Compostela.

Encuentro de alto riesgo

Este partido ya se había declarado de alto riesgo, pero la situación se descontroló incluso durante la mañana del domingo. 

En las redes empezaron a circular vídeos de un grupo de 40 ultras, vestidos de negro, y armados con palos, tanto en el barrio del Orzán como enfrentándose a la Policía Nacional en la plaza de Pontevedra. Eran radicales coruñeses que buscaban a los ultras del Málaga tras los destrozos del sábado en el entorno de Riazor.

Fue precisamente en la plaza de Pontevedra, tras enfrentarse a los agentes, cuando fueron detenidos. Los arrestados son dos aficionados vinculados a los Riazor Blues.

La subdelegada del Gobierno, María Rivas, confirmaba en la Ser que los detenidos había sido trasladados a comisaría acusados de un delito de desórdenes públicos y otro de atentado contra la autoridad.

La alcaldesa, Inés Rey, ha condenado estos «intolerables actos». «La violencia no tiene cabida en nuestra sociedad», señaló la regidora socialista.

Repulsa y condena del Deportivo a los actos vandálicos

El Deportivo ha emitido en la mañana de este domingo un comunicado en el que manifiesta «su más firme repulsa y su rotunda condena a los actos vandálicos que se han producido la pasada noche en A Coruña». Además, ha insistido en que hará «todo lo posible para perseguir a los responsables de los mismos».

Según el escrito hecho público por el club, «el fútbol es un deporte que promueve la hermandad de las aficiones; y la ciudad de A Coruña y los aficionados del Dépor merecen respeto». El Deportivo ha añadido que su objetivo es salvaguardar a su afición, que, recuerda, «en los últimos años ha sido un ejemplo de deportividad por todas las ciudades a la que se ha desplazado».