
El equipo blanquiazul no fue capaz de llevarse la victoria en sus dos últimos estrenos ligueros como local
24 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La visita del Burgos supondrá el primer partido de liga del Deportivo ante su afición. El equipo de Antonio Hidalgo busca generar una inercia positiva a través de la segunda victoria consecutiva, tras la cosechada ante el Granada en el Nuevo Los Cármenes. Sin embargo, deberán acabar con la mala racha que persigue al cuadro blanquiazul, incapaz de llevarse el triunfo en su estreno como local en las últimas dos temporadas.
El Rayo Majadahonda, con un empate a 0 en la 23-24, y el Oviedo, la pasada campaña por la mínima (0-1), fueron capaces de asaltar Riazor en el primer encuentro. Nadie lo hiciera desde el Real Madrid en la 17-18, la última del Dépor en Primera División. Entre medias, los coruñeses despacharon al Sporting de Gijón, al mencionado conjunto ovetense, al Salamanca, al filial del Celta y al Linense.
En Segunda División, la hemeroteca favorece a los gallegos. De sus últimas veinticinco participaciones en la categoría, ganaron su primer choque en casa en veintiuno de ellas y vieron puerta en todas, excepto en tres ocasiones.
Olvidar la temporada pasada
El Dépor quiere hacer de su estadio un fortín, pero para conseguirlo deberá cambiar la nefasta dinámica del curso pasado. El conjunto coruñés fue el cuarto peor local de la división de plata, registro que mermó sus aspiraciones de cara a los últimos duelos del curso.
El plantel, dirigido primero por Imanol Idiákez, y después por Óscar Gilsanz, solo ganó seis de los veintiún encuentros disputados en casa, recibiendo además alguna que otra goleada. Incluso anotó menos goles (26) de los que encajó (27). Este domingo puede enviar un mensaje al resto de la competición, convenciendo a su gente y advirtiendo de que el que quiera ganar en Riazor, no lo tendrá para nada sencillo.