Encamp congela el plan y la pólvora del Dépor

TORRE DE MARATHÓN

Mario Soriano, después del partido ante el Andorra.
Mario Soriano, después del partido ante el Andorra. LOF

Las grandes individualidades no lograron parchear las carencias que mostró el conjunto de Hidalgo, sin personalidad, impreciso y precipitado en Andorra

20 dic 2025 . Actualizado a las 19:23 h.

«Con esto no nos vale para seguir arriba». Avisó Mario Soriano tras el partido contra la Real Sociedad B. Advertencia que, Copa del Rey —y victoria— mediante, cayó en saco roto. Porque el Dépor volvió a dejar al descubierto sus lagunas y despidió en Andorra un diciembre con un paupérrimo bagaje: cero de nueve puntos posibles; siete goles en contra, uno a favor. El cuadro tricolor desnudó al de Antonio Hidalgo en un partido que invita a la reflexión.

Juego

Sin ideas, acabó desquiciado

No encontró el Deportivo el plan de partido en el Nou Estadi d'Encamp. Entregó nuevamente el dominio al Andorra y, aunque en ciertos tramos del encuentro se le vio ordenado sin balón, fue un espejismo. Impreciso, incómodo, acelerado y precipitado, con robos en el inicio de partido propiciados por demérito de los locales, más que por propia valía.

El intercambio de imprecisiones acabó por tornar en un Andorra que empezó a juntarse. Fue su forma de castigar a un Dépor sin personalidad que fue de más a menos. Solo respiró en el inicio de la segunda parte. Más apariencia y quimera que realidad. Poco tardó en despeñarse.

Pidió Hidalgo a los suyos juntar líneas. Sin hundirse, pero suficiente como para intentar dificultarle la vida al cuadro local a la hora de progresar. No hubo reacción. Tampoco ideas. Solo un Dépor desquiciado.

Ataque

Sin otro planteamiento

Ante la ausencia de opciones, buscó el cuadro coruñés encomendarse a sus habituales contras. No surtieron efecto. Al igual que tampoco las individualidades de las que tanto depende y a las que se aferra. Porque este sábado, la pólvora se congeló en Andorra, donde ningún futbolista fue capaz de ganar con claridad duelos en campo contrario.

Con tres de los mejores jugadores de la categoría, ninguno, pese a su calidad, logró parchear las carencias colectivas. Yeremay, al que le pesó el estado del terreno de juego, no estuvo fino; Mario Soriano fue perdiendo presencia y tuvo que retrasar su posición para ayudar en labores defensivas; y Mella, suplente, apenas pudo incidir en el devenir del juego.

El Dépor terminó el partido con apenas 10 tiros a puerta, 3 acciones claras y otras tantas falladas, y sin un plan B al que aferrarse. Hidalgo dio entrada a Bil Nsongo, premiándole por su actuación en Copa, y a Stoichkov, y a la desesperada lo intentó apostando por Cristian Herrera, en lugar de Mulattieri, que vio la derrota desde el frío banquillo. Fracasó la idea.

Defensa

Un equipo roto con el gol

Cuatro ocasiones claras y 12 tiros tuvo que proteger Germán Parreño. La zaga deportivista, rota tras el gol de Lautaro e insegura durante el partido, también tuvo grandes problemas en la salida de balón.

Con siete goles encajados y tres derrotas en los últimos tres encuentros cierra el Dépor el 2025. Parón necesario. Momento de reflexionar y de coger aire. Enero empieza muy fuerte. Y en la Hypertensiones todo se paga caro.