Carlos Vives desde la barrera

OLAYA F. GUERRERO VIGO

VIGO

XULIO VILLARINO

Las gradas del auditorio de Castrelos, a pesar de la lluvia, se llenan de gente cada vez que hay un concierto Aunque el parque de Castrelos sea un barrizal, el público de Vigo no se deja amilanar. Cientos de personas llenan el auditorio cada vez que hay un concierto. Anteanoche sucedió con el de Carlos Vives, que por poco suspende su recital a causa de la lluvia. Pero al final sí hubo concierto, y el público estuvo allí arropando al cantante, en las gradas y en la arena. No es sólo un foso lo que separa a la gente que está en la zona de pago de la que está en las gradas de Castrelos; en cada lado la música se vive de modo diferente. El público de las gradas gusta de ir a los conciertos con bocadillo y hasta con litrona, y suele irse de Castrelos antes que el cantante, para evitar los atascos de tráfico que se producen en la zona.

23 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay quien dice que lo mejor es ver los toros desde la barrera. Seguro que muchos de los que van a ver los conciertos de Castrelos desde las gradas opinan esto mismo. Cada vez que hay algún recital en el auditorio vigués, sea del cantante que sea, cientos de personas se acercan por allí a disfrutar de la música en directo. Esto aconteció el pasado martes, cuando seis mil personas se sentaron en las gradas de Castrelos dispuestas a escuchar a Carlos Vives a pesar de la intensa lluvia caída durante la tarde y que estuvo a punto de cancelar el concierto. Muchos son los que se acercan a Castrelos con el bocadillo y el refresco y se sientan en las gradas mientras esperan a que comience el recital. Les da igual el retraso, porque están muy a gustito con el trasero aposentado sobre las piedras. Los hay que son profesionales del concierto en grada, y se llevan un periódico y un plástico para protegerse de la frialdad del asiento. Lo que suele abundar entre el graderío son los horteras que rodean sus cabezas con cintas reflectantes de colores, y de ese modo dan testimonio mudo _que no ciego, porque es muy visible_, de su presencia en Castrelos.