El beso y las afonías

La Voz

VIGO

O.V.

EL DESTINO QUISO QUE VILLARINO Y EGERIQUE se encontraran fortuitamente en la Casa das Artes en el momento de depositar sendos votos en las urnas. A pesar de que votaron en mesas distintas, muy educadamente ambos candidatos (el popular y la socialista) se saludaron con un ¿sincero? beso. Una fotografía para el recuerdo. Egerique llegó a votar acompañado de su esposa. Egerique, como Corina y el resto de sus compañeros de partido se colgaron el pin de la solapa para (quién sabe si de paso) convencer algún indeciso. Porro se presentó en la lonja del Concello con su hija. Por su parte, el alcalde, Lois Pérez Castrillo, votó en el Instituto de O Calvario, y lo hizo acompañado de colegas como Olaia Fernández o Mari Carmen Martínez Corbalán. Cómo ven los candidatos se vistieron como si fueran a una toma de posesión. ELEGANTES PERO NADA ABRIGADOS porque sus voces se han quedado simplemente en amago de voces. Hay quien se lo toma con humor como la nacionalista Olaia Fernández, que le ve la parte positiva a todo esto: «bueno, como agora imos falar menos...». A otros no va a ver quien les calle, y da igual el resultado electoral, lo que vale es la eterna labia a la que nos tienen acostumbrados determinados personajes. Pero, ¿dónde habrán pillado semejante resfriado... si cuando fueron a votar no llovía? Y digo que no llovía porque así fue, porque tanto Villarino, como Egerique, como Castrillo como Corina acudieron a la cita electoral por la mañana, y fue por la tarde cuando cayó esa tremenda tromba de agua. ¡Ay! que me da a mi que se liaron por la noche. O si no vean la resaca. Y TERMINA UNA, Y YA ESTÁN A VUELTAS con la siguiente. Pero ¿no pueden parar? Que fin a las autonómicas, y ya están pensando en las municipales. Que resulta que ya están dando nombres, y renombres...