La LOU echó a la calle a los universitarios vigueses y resucitó el movimiento estudiantil en la ciudad «No estamos LOUcos, sabemos lo que queremos....». Los estudiantes vigueses recordarán el 2001 como el año en que se echaron a la calle contra la ministra de Educación, Pilar del Castillo, y su nueva ley universitaria. ¿Quién no ha oído hablar, a estas alturas, de la LOU, las siglas que provocaron un otoño caliente de movilizaciones y que resucitaron el movimiento estudiantil en Vigo? Como expresó el propio rector, Domingo Docampo, los vigueses se enteraron esos días de que tienen universidad. Y es que el campus vigués bajó de Lagoas-Marcosende para adueñarse de la calle.
27 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Manifestaciones, «caceroladas» nocturnas, clases magistrales y charlas sobre la LOU, recitales poéticos, velatorios y entierros de la universidad pública, magostos, campañas de donaciones de sangre, encierros en escuelas y facultades, recogidas de firmas para el Defensor del Pueblo, reparto de cartas para el presidente de la Xunta y la Ministra de Educación, «privatización» del campus y de la ciudad, referéndum sobre la LOU... La comunidad universitaria utilizó la imaginación para mantener el interés de los vigueses hacia sus reivindicaciones. A principios de noviembre, muchos preguntaban todavía qué era eso de la LOU. Sin embargo, después de las primeras manifestaciones, los viandantes se detenían incluso a opinar sobre sus pros y sus contras. «Muchos de estos están pagados», decían algunos. «Hay mucha manipulación política», insistían. Sin embargo, la mayoría de los vigueses se tomaron con paciencia y humor las movilizaciones, quizás por la nostalgia de sus años de juventud. El movimiento estudiantil que resucitó la LOU suscitó más simpatías que rechazos, a pesar de las molestias de los atascos, que se repitieron una semana tras otra durante mes y medio. La manifestación más multitudinaria fue la del pasado 14 de noviembre, que contó con la participación del rector vigués, Domingo Docampo, y que convocó a unas 15.000 personas, entre universitarios y estudiantes de Secundaria, profesores, investigadores, doctorandos, personal de administración y servicios (PAS) y sindicatos. Consignas «Que Gescartera nos pague la carrera», «Pili, dimite, o ensino vai a pique», «Os fillos de Fraga estudian na privada e o fillo do Borbón estudia en Guasintón» o «A L-O-U que a metan polo c...» fueron algunas de las consignas que se repetieron hasta la saciedad estos días.