El covelense Fernández Sendín presentó un libro sobre el origen y la evolución del pan Dice que el hombre de hielo, «Oetzi», vestía una capa vegetal muy similar a la «coroza» gallega
18 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Si existe un alimento olvidado en los manuales de cocina ése es el humilde pan. Alimento básico desde hace milenios además de símbolo religioso ha sido factor fundamental en el desarrollo de la cultura de los pueblos y ha desempeñando un papel importante incluso en los conflictos sociales actuando como mediador. Desde hace días está ya en el mercado un nuevo tratado sobre el manjar al que tanto debe nuestra civilización. Su autor, Maximino Fernández Sendín, ha querido reflejar con rigurosidad su paso por las distintas épocas pero con una lectura amena y didáctica. Esta «Historia del Pan» recoge investigaciones en torno al pan, a los hornos, los molinos o los cereales pero abriendo a su vez nuevas lineas de estudio apoyadas en abundantes datos. Tal y como Sendín refleja en el libro para conocer sus orígenes hay que remontarse a un pasado remoto y retroceder hasta el Neolítico. Una época en la que nuestros antepasados ya conocían algunas especies de cereales que crecían de forma salvaje. Alimentación Por aquel entonces el hombre comía los granos de trigo, escanda, cebada, mijo como aún lo hacen en la actualidad pueblos africanos. Las primeras especies cultivadas descienden de sus antecesores silvestres que se caracterizan por un carácter cizañoso y la resistencia a las condiciones desfavorables. Es también en el Neolítico cuando el hombre descubre, posiblemente por casualidad, que tras triturar los granos y mezclarlos con agua se convierten en papilla. Después aparecerá ya la torta granulada seca y aplastada, fruto quizá de un descuido de la masa junto al fuego. El historiador Maximino Fernández Sendín hace además un recorrido por las distintas épocas hasta la actualidad. Así el libro presentado en Covelo señala que el primer pan que apareció en Europa se encontró en Suiza en una aldea neolítica de hace 5.000 años. También reseña otras curiosidades como que el hombre del hielo, más conocido como Oetzi y cuyos restos se encontraron en los Alpes italianos en 1991, vestía pantalones de piel de cabra y una capa vegetal muy similar a las empleadas en Galicia por los campesimos a la que llamaban coroza. Indica que el último alimento que comió consistió en una especie de pan sin levadura hecho de un cereal llamado Triticum Monococcum (escaña), trigo muy primitivo y una de las variedades que primero fueron domesticadas por el hombre hace más de 10.000 años. En cuanto a los hornos tradicionales la investigación se centra en el Concello de Covelo donde aún se conervan algunos.