Contra viento y marea

Jorge Lamas redac.vigo@lavoz.es

VIGO

CAPOTILLO

Sin representación holandesa pero con gaiteiro, la ría de Vigo fue escenario ayer de un homenaje a las víctimas de la batalla de Rande, desarrollada hace tres siglos

21 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Juntos, por otro motivo Con rachas de viento superiores a los veinticinco nudos y en medio de una mar ligeramente rizada, ayer se realizó, en la boca de la ensenada de San Simón, el homenaje a las víctimas de la batalla de Rande, hecho histórico que cumple estos días tres centurias. En octubre de 1702, las flotas hispano-francesa y anglo-holandesa se zurraron de lo lindo al fondo de la ría para defender, o para arrebatar, unos cuantos millones en monedas de plata, a su vez, confiscadas a otras gentes. Como la historia hace enemigos o amigos dependiendo de los intereses generales, quienes hace tres siglos se degollaron sin contemplaciones, ayer se reunieron en el estrecho de Rande para proclamar la paz y la concordia entre los pueblos. Sin noticias de Amsterdam Así, a las 11.30 horas de ayer, embarcaban en la patrullera francesa L'Audacieuse , el alcalde de Vigo, varios concejales y el comandante de Marina de Vigo, Tomás Nodar Rey, en representación del bando español. Por parte francesa, estuvo presente el cónsul Jean Desclos y toda la tripulación de L'Audacieuse . El capitán Croke, agregado naval de la embajada del Reino Unido y el cónsul James G. Skinner personalizaron a la corona británica, quedando sin representante alguno la corona holandesa, que ni siquiera, su embajada en España, se dignó a traducir al holandés la leyenda de la corona votiva. En una segunda embarcación, el Ja-Guay , algunos periodistas fuimos testigos, con agua de por medio, del homenaje. Superado el estrecho de Rande, se desarrolló el protocolo del acto, un protocolo con acento francés, no en vano, el homenaje se desarrollaba a bordo de una embarcación de la Marine Nationale . En ese punto comenzó un turno de discursos ennegrecidos por el intenso humo que liberaba la chimenea del «audaz». Sebastien Chatelain, comandante de la patrullera francesa, dijo que los otrora adversarios «formamos ahora parte de la misma Unión Europea». En inglés, el capitán Croke, dijo: «No estamos aquí para pensar en ganadores y perdedores, sino para conmemorar el valor de las tripulaciones y homenajear a los caídos». En similares términos se pronunciaron Lois Pérez Castrillo y Carlos G. Príncipe, aunque este último lanzó vivas a diestro y siniestro. Victoria británica Entonces llegó el momento del lanzamiento de las cuatro coronas que representaban a los fallecidos de los cuatro países contendientes. La única corona que cayó con las flores hacia arriba fue la británica. Una vez más, los hijos de la Gran Bretaña se adjudicaron el gran premio de Rande pero esta vez de forma incruenta. Y en esto comenzó a sonar una gaita. La cara gaita de Xosé Manuel Budiño, contratado por Cultura para ofrecer seis temas, que finalmente se quedaron en la interpretación de su Paralaia . El gaiteiro moañés invocó a la emotividad y aportó un poco de color al tacaño gris que dejó la metereología.