Algo de deporte, unas horas con la familia y ver y dejarse ver en el derbi de Balaídos ocuparán a los candidatos en las horas previas al veredicto de las urnas
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.? La agenda otra vez milimetrada. Para los candidatos da casi igual que la campaña haya acabado. La inercia lleva a casi todos ellos a pensar el día como una jornada electoral más. De hecho algún gesto en ese sentido hay. Ver y dejarse ver en un día como el de hoy puede suponer algún voto más y a eso parece que nunca hay que renunciar. La más planificada para hoy, Maite Fernández. El más enigmático, Lois Pérez Castrillo. Y entre ambos, un más o menos amplio abanico de posibilidades para los hombres y mujeres que se han pasado las últimas semanas intentando convencer a los demás de que representan lo mejor para la ciudad. El de hoy será prácticamente su último día en blanco, a partir de mañana las urnas marcarán su futuro inmediato, o dentro del Concello, o de nuevo en su vida habitual. Con agenda Acostumbrada a dar cuenta de sus actos públicos en los últimos días, Maite Fernández, la candidata de COVI comunica a todos los medios su plan para el día de reflexión: 9 horas, reunión con el equipo electoral; 11 horas, inauguración de los xogos autonómicos de natación San Francisco; 14 horas, comida con padres e hijo; 19 horas, obra de teatro «Menciñeiro a forza», 20,45 horas Balaídos. «Estoy convencida de hacer todo lo que tenía que hacer», señala la líder de COVI, que asegura que hoy es un día mezcla de trabajo y descompresión. «Hace tanto tiempo que no veo a mis padres que estaba aguardando con ansia que llegara el día de reflexión para comer con ellos y mi hijo, que se lamenta de tener 15 años y no poder votar todavía, pero yo me conformo con oírle decir cada día "mami eres la mejor"», dice con orgullo Fernández. Igual de ajetreado y familiar se presenta el día para Manoel Soto, candidato de Provi. «Toca deporte, levo dous meses sin poder practicalo», dice el ex alcalde mientras se veía casi con el hierro en la mano pateando en los campos de golf de Domaio. Además del deporte le tocará también programar con su equipo el «Día D», pero antes comerá en casa con la familia. «Mi hija mayor nos preparará un arroz casero con pulpo, ahí es nada», luce también orgullo el candidato. El fútbol cerrará el día de espera, «pero en mi asiento de tribuna de siempre, no como otros seguidores circunstanciales que se acercarán precisamente ahora a Balaídos», concluye Soto. Al mismo derbi acudirá Corina Porro, la candidata popular, que pasará la mañana planificando el despliegue electoral de sus interventores y miembros del partido y luego una tarde enteramente familiar, descansando de la larga campaña, en la que ni la gripe tuvo, en el caso de la líder del PP, un momento para reposar. Depende del tiempo Por último, el cabeza de lista del PSOE, Ventura Pérez Mariño, deja en función del tiempo su día libre. «Si hace bueno no faltará un chapuzón en la playa, y como alternativa unas carreras por la ciudad, si las fuerzas se lo permiten», apuntan desde el equipo del ex juez, donde también aseguran estar esperando este sábado como si fuera el último para descansar. Una visita pendiente, ajena a la batalla electoral, y una comida en familia pondrá para él el punto final antes de conocer el signo de la voluntad de los vigueses. El resto de la ciudadanía mientras reflexionará. Unos pensando en quién confiar, otros en sí acudir a las urnas u optar por la abstención. En definitiva un día bastante raro, en el que el fútbol romperá el descanso y elevará un poco la emoción.