CONTRAPUNTO
28 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ACABAN DE estar hablándonos de futuro y ya hay quien nos quiere volver al pasado. Pérez Castrillo está dispuesto a hacer pasar al teórico futuro alcalde por el calvario que él tuvo que sufrir en los primeros meses de su llegada al despacho noble del Concello. De lo que siempre se quejó, quiere, en la derrota, reeditarlo. Las cuotas de poder y repartos presupuestarios exigidos por el anterior candidato del PSOE para gobernar en coalición, planean sobre la cabeza de Ventura Pérez Mariño. No parece un planteamiento hecho desde el talante personal del alcalde en funciones, más bien suena a consigna de partido. También cabe que, ante las críticas internas que tímidamente comienzan a asomar, quiera dejar constancia de su intransigencia negociadora y así intentar acallar a los que le acusan de haber hecho una campaña desde la instuticionalidad del cargo y no basada en los planteamientos ideológicos del BNG. Si es así, una vez más Vigo, para algunos, es lo menos importante.