OPINIÓN | O |
10 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.JUAN PONS, reconocido mundialmente como uno de los principales barítonos dramáticos de nuestro tiempo, acaparó la atención mundial en 1980, cuando abrió la temporada scaligera como Falstaff en la producción de Giorgio Strehler, bajo la batuta de Lorin Maazel. Su debut fue recibido calurosamente por público y crítica. Desde entonces, aquel tímido bajo menorquín que tuvo que cambiar de cuerda y repertorio por consejo de Montserrat Caballé, hoy es reconocido como uno de los más importantes barítonos de su época. Desde entonces canta regularmente en la Scala y en el Metropolitan de Nueva York, habiendo interpretado obras como Tosca , La Traviatta , Lucia di Lammemour , etc. y es invitado cada año por las más prestigiosas salas de Opera del mundo. Cuando cantó con Plácido Domingo y Luciano Pavarotti en la apertura de la temporada 1994-95, el siempre exigente New York Times se refirió a él como «una verdadera estrella... una imponente presencia vocal». Juan Pons continúa siendo uno de los más queridos y solicitados cantantes en los principales teatros de ópera, y entre las recientes producciones de la Scala, destacan sus actuaciones de "I Pagliacci" y "Falstaff", bajo la dirección de Ricardo Mutti. Asimismo, ha logrado conformar un extenso catálogo de grabaciones discográficas.