Crónica | La otra lectura del pleno Sogama rompe la confluencia de intereses entre el Bloque y el PP. En el próximo pleno, el de las ordenanzas fiscales, podrían ser los nacionalistas los que voten con sus ex socios del PSOE
13 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«¡Esa é a pinza! ¡Esa é a pinza!», gritaban los pocos seguidores del Bloque que asistieron al pleno de ayer. El PP acababa de desmarcarse de los nacionalistas por el canon de Sogama, la empresa que gestiona los residuos sólidos urbanos creada por la Xunta de Galicia. La pinza acabó en la basura. Ventura Pérez Mariño ha ganado una batalla. En esta ocasión los ocho concejales del PSOE tuvieron el apoyo de los diez populares y de los dos de Democracia Progresista Galega. Habrá que ver si el alcalde ha emprendido el camino deseado del gobierno en minoría con apoyos puntuales. Un buen test llegará a finales de este mes con el pleno de las ordenanzas fiscales. En esta ocasión podría volver a fallar la pinza BNG-PP. Si los nacionalistas hacen buena la afirmación de Xabier Toba («nós mantemos a mesma postura sempre»), votarán con sus ex socios del PSOE la aprobación definitiva de las tasas e impuestos municipales. El portavoz del PP, José Manuel Figueroa, apeló en la sesión de ayer a la responsabilidad de su grupo para no provocar un «quebranto económico» del Concello. Explicó que habría que pagar igual a Sogama y que ese dinero se retraería de otras partidas, provocando problemas en los pagos del personal, el gasto corriente y la entrega de subvenciones a colectivos. Si el Bloque, que votó sí la aprobación inicial de las ordenanzas fiscales, dijese no a la definitiva estaría provoncando una situación similar. La subida del IPC (3,1% en las tasas) supone unos ingresos de 2.480.000 euros. El aumento del recibo de la basura representa otros 2.800.000. Los nacionalistas saben que si Pérez Mariño saca adelante las ordenanzas, tendrán que tomar partido definitivamente. El alcalde ya ha dicho que si no cuenta con sus votos someterá los presupuestos a una cuestión de confianza. En esa tesitura, el BNG sólo impediría su aprobación si firma una moción de censura y le entrega el gobierno de la ciudad al PP, convirtiendo a Corina Porro en alcaldesa. Notario Por cierto que la jefa de la oposición fue ayer la gran ausente. Está convaleciente de una operación y le tocó a su número dos, Figueroa, explicar el apoyo a los socialistas. Xabier Toba no fue nada duro con él: «Sabendo o papelón que teñen hoxe non quero ir máis alá». Incluso bromeó con la promesa que hizo Corina Porro durante la campaña electoral de eliminar el recibo de la basura. «Necesito a dirección dun notario», le dijo el edil del Bloque al del PP recordando la puesta en escena ante un fedatario. Y es que el tono amable de Toba hasta fue correspondido por Barros, que le llamó «compañeiro e respetado».