Cuentos Municipales
27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.OS DOS amigos, Cachamuíña y su tatarabuelo Martín Códax se las arreglan a cualquier hora para campar por sus respetos por cualquier dependencia municipal. Nadie repara en ellos, son ya como el mobiliario o la decoración de la casa. Por eso asisten, en ocasiones, a espectáculos no visibles para otros ciudadanos. -Dicen que se va, se va y nunca se acaba de marchar de aquí... Cantan a cuatro voces, con la delicadeza propia de su sexo, La Esperanza Rubia , ahora alcaldesa; con la adusta garganta que Dios le dio, El Principito Valiente , que va a pasar al Libro Guinnes de los Récords por ser el alcalde más breve de la democracia, aunque no de mandato tan corto como el que tuvo cierto periodista vigués en la dirección de la TVG; El de la Triste Figura , que dicen tiene diglosia en las cuerdas vocales, por eso de tener que cantar en castellano, y finalmente O Compañeiro, el más envidiado, porque ninguno de los que ahora confraternizan con él se aproximará siquiera a la marca de estar doce años al frente de la Alcaldía. -No es lo que parece, casi nunca las cosas son lo que parece -se apresura a aclarar Cachamuíña a su amigo y familiar-. La canción se la dedican a 2003, el annus horribilis que se va, pero no se termina de marchar de aquí. -Pero querido Cachamuíña -responde Martín Códax -, el año sería horrible, si acaso, para El Principito Valiente, que le amargaron sus primeros meses de mandato y terminaron por desahuciarle de la Alcaldía, ¡sin preaviso judicial, a él, que es juez, aunque excedente! -Todos tuvieron un año espantoso. Además de El Principito , naturalmente. La Esperanza Rubia porque estaba segura de conseguir mayoría absoluta y se quedó a dos tercios de lo que esperaba. Ha tenido que llegar el milagro de la desunión para sentarse donde está sentada. -Todo es bastante relativo, Martín, pero puede valer tu explicación, en este caso... -Annus horribilis para O Compañeiro, porque creía ser el Carod Rovira de esta película, que iba a completar la mayoría con una o varias fuerzas, y se quedó con sólo dos concejales, o sea una parejita como la guardia civil de antes o los matrimonios fogosos de ahora... -Esa me parece una descripción más acertada... ¿Y El de la Triste Figura , cómo es que dicen que tuvo también un año horrible? -Evidente, querido Cachamuíña, todo es relativo. El de La Triste Figura suponía que su operación de acoso y derribo iba a acabar con El Principito y con todos sus correligionarios, y él podría volver a subirse al machito. Pero están casi todos en pie, y sobre todo está lozana como una rosa -una rosa socialista, con puño incorporado, naturalmente- la portavoz, nuestra buena Sor Alegría , que cualquier día, solamente Dios sabe cuando, puede ser alcaldesa. Los cuatro alcaldes, tres de ellos excedentes, siguen bebe que beberás. Están en tal plan de compradeo que beben por la misma copa, como si fueran paisanos de doña Leticia consumiendo culines de sidra. -¡Un brindis, un brindis! _dice El de la Triste Figura_. Bebamos, que ya nos navajearemos mañana.