Protección para el PGOM

La Voz

VIGO

Cuentos Municipales

28 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

OS TÉCNICOS encargados de la redacción del PGOM están seriamente preocupados porque su tesis sobre un grupo de presión del Norte, algo así como una mafia del desarrollismo que pretende luchar contra Vigo, no convence a nadie más que a quien necesita argumentos extraprofesionales para defender el Plan General. Un Plan que el Gobierno ha decidido que ya ha superado la fase de debate político. Los técnicos, incansables en su afán de proteger el PGOM, que parece como si fuera suyo, además de inmejorable, se inventan el sistema ideal de protección del Plan General. Plantean algo parecido a un concurso de ideas para conocer cuáles pueden ser sus puntos débiles y, a partir de ahí, programar las defensas. Reunen a los concursantes seleccionados y le dicen al primero... -Un, dos, tres, responda otra vez. Una conspiración contra el PGOM radicada en A Coruña. -Un platillo volante -contesta el primer concursante- que cae sobre los planos de las torres y rascacielos y acaba con ellos. Es el primer concurso en el que alguien pide aclaraciones. -¿Acaba con los rascacielos? -No, no, acaba con los planos -replica el concursante-. Lo que sucede es que si no hay planos no hay torres, supongo. -Un, dos, tres, responda otra vez. Un platillo volante que cae sobre los planos de las torres y rascacielos... -Una máquina de retratar intenciones que se introduce entre las huestes municipales del PP y el BNG, como hacedores del PGOM, y hace las fotografías pertinentes para conocer las últimas causas de cómo y por qué se ha hecho el Plan. La organización replica inmediatamente que no está permitido en el concurso, como en algunos museos, hacer fotografías, con lo cual la respuesta no vale, y hay que dar otra. -Un, dos tres, etc. y responda otra vez. -Un avión espía que cae sobre el Concello para saber cómo tienen que recuperar la autoridad los grupos políticos, especialmente el del Gobierno, para que los técnicos redactores del Plan no les suplanten a la hora de hacer interpretaciones políticas sobre la génesis del Plan General y la generación de organizaciones judeo-masónicas que vienen a fastidiar por sistema todo lo que se les cruza. -Un, dos, tres, responda otra vez. -Un radar para situar en el medio y medio de una reunión del PP y del BNG y saber de vez cómo han hecho posible el milagro de llegar a acuerdos en Urbanismo, sin conciliar ninguna otra cosa. -Un, dos, tres, responda otra vez. -Un espía electrónico que descubra de dónde han sacado algún reportero Tribulete y un Tintín locales la información sobre las objeciones al Plan General. Dos encapuchados, con cartabón y piezas de delineante responden sin que les pregunten: «Lo que hay que averiguar es por qué los de la conspiración del Norte lo hacen mejor que nosotros».