Silencio, por favor

VIGO

CAPOTILLO

Reportaje | Obras en el Hospital Xeral La remodelación del centro origina protestas de algunos pacientes mientras el Sergas pide comprensión ante las molestias que ocasionan unos trabajos que van para largo

04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Dice una maldición gitana: «Dios te envíe albañiles a casa». No se sabe si el conselleiro José María Hernández Cochón no le quiso comprar romero a una mujer de esta etnia, el caso es que los obreros de las subcontratas de Obrascón, Huarte y Lalín (OHL) están cumpliendo su cometido a conciencia y desde el pasado mes de junio los martillazos, golpes y voces se suceden en el Hospital Xeral, inmerso en un ambicioso proyecto de ampliación y remodelación de las fachadas. El hospital es el centro donde nacen la mayoría de los niños vigueses y algunos padres se han enfadado mucho con las obras. José Manuel Vilavedra Fernández, padre de uno de los niños que acaba de nacer en el hospital afirma que «la situación en la que se ven envueltos los pacientes es insostenible». Explica que «el ruido producido por los taladros percutores y demás herramientas están provocando que permanecer en dicho hospital sea insoportable». Según Vilavedra Fernández el ala de recién nacidos está especialmente afectada y las madres han tenido que «escapar literalmente de sus habitaciones con sus bebés en brazos». En las horas de visita médica, de nueve a doce de la mañana, los obreros trabajan en los andamios «mientras las madres son sometidas a revisiones, con lo cual se les priva de su lógica intimidad porque no hay cortinas», asegura este ciudadano. Debido al ruido y al polvo las ventanas han sido bloqueadas y no pueden ser abiertas «lo que hace que el ambiente sea más irrespirable y sofocante». Carteles por doquier A José Manuel Vilavedra Fernández le parece irónico que el hospital y, especialmente el ala de recién nacidos, esté plagado de carteles donde se pide silencio en beneficio de los niños, madres y enfermos. Un colectivo de 15 madres intentaron hablar con el gerente para exigirle la paralización de las obras. Pero Manuel Sánchez no les atendió, según Vilavedra. La respuesta del Sergas es que las obras no se paran por ningún concepto. La administración sanitaria ha pedido disculpas por las molestias que puedan ocasionar los trabajos y añade que la mayoría de los pacientes se han mostrado comprensivos. «Hay pocas quejas», apostillan desde la Administración sanitaria. «¿Por qué no han habilitado el Policlínico Cíes para los partos?». Para esto no hay respuesta clara. El policlínico está practicamente vacío pero los responsables sanitarios consideran que sería muy complicado trasladar al personal y la tecnología al otro centro. En el nuevo edificio que se está construyendo va a ocupar un lugar preeminente el área de urgencias pediátricas, que contará con 17 boxes, cuatro salas técnicas y cinco dormitorios para los médicos de guardia. El aumento del espacio destinado para las urgencias infantiles era absolutamente necesario ya que la mayoría de las madres de Vigo acuden al hospital cuando su bebé presenta síntomas de tener un problema. En lugar de acudir a atención primaria, los padres se presentan directamente en el hospital. La falta de experiencia de muchos padres hace que muchos acudan a urgencias cuando el problema no lo requiere. Un 80% de los casos que se atienden en urgencias pediátricas podrían esperar al día siguiente. Pero eso los padres no lo saben y el temor a que la dolencia sea letal está muy extendido. Por suerte, en verano hay menos casos de urgencias pediátricas. El colapso se produce en noviembre y diciembre. Por toda esta problemática hacía falta un nuevo edificio para urgencias de niños. Por lo que respecta a la zona de oncología, estará dotada de un hospital de día con 17 boxes, cuatro habitaciones individuales, una sala de curas así como de cinco consultas externas. En el proyecto de Fernando Cruz también se contempla la ampliación del área de cirugía, que dotará al hospital de dos quirófanos más, dos consultas para los anestesistas y una unidad de reanimación con 15 boxes. En las nuevas instalaciones se ubicará la zona para embarazadas y partos de alto riesgo y un servicio de rehabilitación con salas de terapia ocupacional e infantil y una zona de consultas, ortopedia y despacho.