Salvar el cinturón con 20 millones

VIGO

Reportaje | Presupuesto para los falsos túneles Las asociaciones de Matamá, Valadares, Beade y Comesaña entregarán este fin de semana a los diputados del PSOE el informe técnico para mejorar la circunvalación

13 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las asociaciones de vecinos de las parroquias por las que discurre el segundo cinturón se han movido. En menos de una semana, el tiempo transcurrido desde la visita a las obras de tres diputados socialistas, han completado el informe técnico para la construcción de varios falsos túneles que eviten el impacto paisajístico de esta importante obra en la zona periurbana de la ciudad. Según consta en dicho estudio, la obra clave son varios pasos subterráneos entre las parroquias de Valadares y Matamá, que totalizan unos mil metros. Según los técnicos que trabajan para los vecinos, el presupuesto para ejecutarlos se aproxima a los quince millones de euros. Bastante más baratos son los proyectados en las otras dos parroquias. En ambos casos son pasos subterráneos de unos doscientos metros, con un coste de 2,3 millones de euros el de San Andrés de Comesaña y de 1,9 millones el de Beade. Por tanto, la suma total supera ligeramente los 18 millones de euros, algo más de tres mil millones de antiguas pesetas. Aunque se trata de una cifra importante, no lo es tanto si tenemos en cuenta que el proyecto de construcción del segundo cinturón de circunvalación de Vigo supera en total los 140 millones de euros. Daños ambientales En caso de que el actual gobierno socialista decida no acometer esta obra de mejora del proyecto el vial seguirá siendo igual de operativo, pero causará un importante destrozo medioambiental en estas cuatro parroquias. Además del impacto visual, algo ya claramente perceptible en las obras en lugares como Balsa y Presas, dificultará las comunicaciones entre ambas márgenes de las parroquias. A lo largo del pasado año, el entonces alcalde socialista, Ventura Pérez Mariño, intentó infructuosamente reunirse con el ex ministro de Fomento, Álvarez Cascos, para que su departamento aceptara la construcción de estos falsos túneles. Cascos evitó el encuentro y Fomento rechazó introducir cambio alguno. Con la llegada del PSOE al Gobierno central mejoró el diálogo entre ambas partes. Ahora, sin embargo, desde Madrid se objeta que la obra está muy avanzada y que efectuar cambios es muy complicado. En la visita que la pasada semana realizaron a las obras los tres diputados del PSOE por la provincia (la viguesa María Xosé Porteiro, el pontevedrés Antón Louro y el arousano Domingo Tabuyo), se estableció la premisa de que cualquier mejora no puede entorpecer las obras. El objetivo es que pueda entrar en servicio en plazo, marzo de 2006, e incluso que se confirme el previsto adelanto de seis u ocho meses. Reforma final Por este motivo, además de conocer sobre el terreno los lugares conflictivos, estos diputados plantearon a los dirigentes vecinales la posibilidad de que Fomento elabore un reformado. De esta manera, la obras seguirían y en su fase final se acometería la construcción de los falsos túneles sin provocar retrasos. Desde la parte vecinal esta solución no es la preferida, aunque están dispuestos a aceptarla si hay garantías por parte de Fomento. Los parlamentarios tienen ahora la papeleta de conseguir que el actual Fomento acepte lo que Fomento del PP negó a los vigueses estos años.