EL PERISCOPIO | O |
11 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Comenzaron las despedidas . Es casi impercetible, pero aunque se junten en la corporación viguesa hasta tres ex alcaldes, la renovación política se acaba por producir en el Concello, lentamente, pero acaba por producirse. Si los hechos acabaron por jubilar de la vida municipal a regidores como Manuel Pérez o Carlos Príncipe , el turno está ahora a punto de llegarle a Lois Pérez Castrillo . El que fuera alcalde nacionalista ha comenzado a reconocer en círculos muy reducidos del Ayuntamiento que tras la aprobación inicial del Plan General acepta y está dispuesto a iniciar ya una nueva etapa política y personal y permitir con ello que otros tomen el relevo en el grupo municipal, como por otra parte está previsto desde un poco antes de las pasadas elecciones generales. Tanto es así que algunos funcionarios del Concello aseguran que Castrillo ya se ha despedido de varios jefes de área, por lo que el relevo podría ser inminente. Amortizado . Fue el propio Anxo Quintana quien admitió en su encuentro con los empresarios del Club Financiero que el relevo en el grupo municipal estaba previsto y que llegaría cuando el frente considerase que era oportuno. Castrillo pidió que no le cambiasen el Concello por Madrid, y la cúpula nacionalista aceptó buscarle otro acomodo. Éste podría estar ligado directa o indirectamente a las próximas elecciones autonómicas, pero lo que cada vez cabe menos dudas es que falta poco o muy poco para que se produzca. Nadie en el seno de la formación nacionalista emite críticas abiertamente hacia el que fuera alcalde, aunque la pérdida del bastón le supusiese entonces la contestación desde los bancos sindicales. Pero lo que si se estima mayoritariamente es que el Bloque tiene que cambiar y pronto de líder para tratar de aglutinar con tiempo un nuevo proyecto con caras diferentes e ideas novedosas. Balance con posible sorpresa . El propio Castrillo tiene previsto hacer hoy de gurú del curso político que se inicia en el Concello con el nuevo año y quién sabe, a lo mejor deja caer alguna pista o enseña la autopista entera. Lo cierto es que es sólo cuestión de tiempo y que será antes o después, pero la hora de la renovación le llega ahora al Bloque después de que eligieran a Castrillo como apuesta hace más de tres lustros.