La regulación de las emisiones de CO2 tiene carácter de obligado cumplimento para las empresas que aparecen especificadas en el Plan nacional de Asignaciones. El real decreto-ley incluye un régimen sancionador que establece multas de hasta millones millones para aquellas instalaciones que incumplan lo establecido en la regulación. Según el documento, las empresas que cometan una infracción muy grave, como ejercer la actividad sin autorización de emisión de gases de efecto invernadero, no informar sobre cambios en las instalaciones que supongan modificaciones en la capacidad de emisión y ocultar información, se expondrán a una sanción que puede oscilar desde los 50.001 hasta dos millones de euros. En total, han sido 52 las empresas gallegas implicadas en en Plan de Asignación de Emisiones presentado por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el de Industria, José Montilla, frente al total de 1.097 españolas. Entre ellas se encuentran las esperadas, Cementos Cosmos y las plantas de carbón de Endesa y As Pontes. Aumento de emisiones Según un estudio de CCOO, las emisiones de gases de dióxido de carbono (CO2) aumentaron en Galicia entre 1990 y el 2002 un 28,95%, casi el doble de lo permitido en el Protocolo de Kioto (15%), e inferior al crecimiento medio de España. Las emisiones de Galicia representan el 9,15 % del total de España. El sector que más CO2 emite es el energético y el del transporte, con el 84% del total de Galicia. Las centrales de carbón de As Pontes, Sabón y Meirama, además de la refinería de Repsol en A Coruña, copan este plano. Los procesos industriales distintos a la combustión, como la producción de cemento, industria química y metalúrgica, representaron en el 2002 el 3,7% de las emisiones gallegas.