Reportaje | Las lagunas de un documento clave El PGOM, que ya ha sufrido cambios, «olvida» relevantes actuaciones o las improvisa
09 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?in duda, el Plan General hace apuestas importantes. Sus promotores y máximos defensores confían en que serán beneficiosas para la ciudad. Por eso, coincidiendo con la exposición pública del documento, han lanzado una campaña institucional bajo el lema O Vigo que te namorará. Sin embargo, lo que difícilmente puede enamorar son los olvidos en los que ha incurrido el PGOM. Se trata de proyectos que ha habido que cambiar, que se han improvisado y navegan en la indefinición o que simplemente no se han contemplado. El AVE. Los políticos se llenan la boca con la alta velocidad. Dicen que es la infraestructura más importante e incluso han alentado movilizaciones ciudadanas. Pese a ello, el tren ha sido uno de las grandes lagunas del Plan General. No contemplaba la salida sur y hubo que pintarla in extremis antes de la aprobación inicial, con nueva estación incluida. Tampoco creía en la conexión con Citroën y el puerto y luego se dijo que había que consensuarla con Fomento. Finalmente se está improvisando con los estudios de UGT. La depuradora. A estas alturas, los viguesen siguen sin saber el emplazamiento que tendrá una obra que necesitan como el comer. Que se lo pregunten a los afectados por la chapuza del Lagares. La cuestión se dejó ir a la espera del estudio de la Xunta que propondría la ubicación ideal y, cuando llega la propuesta en plena exposición pública del Plan, resulta que afecta al terreno de Zona Franca. La ETEA. No existe ordenación detallada para un espacio privilegiado, y no habrá sido por falta de tiempo. Zona Franca anunció su decisión de comprar la escuela militar, con más de 10 hectáreas en el litoral de Teis, en febrero del 2002. La coordinación con el consorcio ha brillado por su ausencia, pese a que en el jurado del concurso arquitectónico que ganó César Portela con una propuesta detallada de usos residenciales y de ocio estaba el gerente de Urbanismo. El diseño no gustó al Concello y López Peña amenaza ahora con dejar la ETEA tal y como está sine die. El metro. La Xunta estudia su viabilidlad y el gobierno del PP le ha pedido a Fomento que lo financie, pero en el documento que marca el desarrollo de Vigo en las próximas décadas con un crecimiento de 100.000 habitantes (que en el avance eran 25.000) no aparece por ningún lado. El estadio. El descenso del Celta a Segunda División hizo que el tema cayese en el olvido. El nuevo Balaídos era una de las once acciones de interés estratégico que marcada el avance del PGOM. Como la construcción de un gran centro comercial sobre las pistas de atletismo con el que se financiería el nuevo campo de fútbol no contaba con el consenso de Citroën, la operación se vino abajo. Luego, el equipo redactor estudió su encaje en la parroquia de Valadares. Tampoco salió adelante por la oposición vecinal. El Área Metropolitana. Cada vez más voces reconocen o denuncian la descoordinación entre ayuntamientos. La última muestra ha sido la oposición del gobierno de Mos a compartir terrenos para un campo de golf del que nadie le había hablado y una planta de reciclaje que afectan a sus manantiales. Antes se vio cómo proliferaba en exceso la reserva de terrenos para hospitales, ciudadades deportivas y otros equipamientos en dintintos términos municipales. El aeropuerto. En cuanto a la coordinación con el Ministerio de Fomento (ahí están las afecciones del segundo cinturón), hay mucho que hablar todavía. Los redactores del Plan General recalificaban terrenos de servidumbre del aeropuerto para uso residencial y AENA obligó a corregirlo. Algunos edificios afectarían a la seguridad de los vuelos. A mayores, las conexiones viarias con Peinador que prevé el Ayuntamiento no coinciden con las del organismo. Las alturas. Pese a la filosofía que sigue defendiendo, el Plan ya no es todo lo que era en cuanto a torres. Se bajaron en más de 30 ámbitos, sobre todo en parroquias del rural. Las propuestas más conflictivas del casco urbano, de momento, siguen adelante.