CONTRASTES
21 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.COMO en la poesía juanramoniana, en la pintura de Xoti de Luis hay una renuncia a todo lo no absolutamente necesario, alcanzando así esa levedad casi inmaterial que hace precisables, contemplables con la mirada -tanto con los ojos de la sensibilidad como con los del rostro- las emociones líricas. Porque el pintor, en este caso, es un lírico que se expresa con colores y sugerencias. No más que unas ventanas apenas apreciables y poco más, también, que blancos azulencos, grises blancuzcos, rosas blanquidorados. Es decir, huellas de sentires, sin formas concretas, sin rotundidasdes innecesarias. Y es que también entre las vagarosidades del ensueño habita el señor de la inspiración. A consecuencia, claro, de una dilatada carrera que ha superado todos los estadios convencionales y alcanza esta sutileza, este aparente casi nada, siendo tanto, tan seria y cabal pintura. Porque Xoti de Luís lleva más de 30 años pintando y ha ensayado las más diversas expresiones, desde el amarre de la forma y el dibujo contundente hasta esta felicidad que ofrece en la galería DVA y que es una fiesta para quien no tenga prisa ni pida alardes que, al fin, a nada conducen. Claro que la pintura es cosa mental, como afirmaba Leonardo da Vinci. Y sigue siéndolo. De ahí que toda pintura buena es abstracta y mucha de la mejor de ahora, casi informalista, que no es lo mismo, aunque el tópico al uso las confunda. De Luis dialoga con sus ángeles y sus demonios, esos seres que pueblan sus ensueños de vigilia, y los dice desde una paleta inefable, en la que al fin, y de momento, triunfa lo etereo, lo casi inmaterial. Lo meramente sugerido. Que al fin, en sus cuadros, es variaciones sobre un mismo tema. O dos, cuando más. Porque conviene distinguir entre sus «xanelas» y los «desayunos con Lorena», y no precisamente por capricho, sino porque resultan exigencias del temperamento del artista. Casi pesadillas, de las que se libera con pinceles y espátulas. Espléndida exposición, que confirma a un artista cuajado y digno de cualquier antología en Galicia.