Entre la obligación y la devoción

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ÓSCAR VÁZQUEZ

Bouzas sacó a su Cristo en procesión y Baiona a su Virgen del Carmen La masiva asistencia a la fiesta del mejillón agotó las existencias en tiempo récord

17 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a oferta lúdico-festiva de ayer era tan amplia en Vigo y su Área Metropolitana, que seguro que fueron muchas las personas que tuvieron problemas para elegir. Al final hubo reparto de público con llenos en casi todos los escenarios. Como por ejemplo en Bouzas, cuyo espectáculo pirotécnico es cita obligada para miles de personas cada año. Los organizadores estiman que, entre las personas que los siguen in situ, y las que lo hacen en los diferentes balcones de la ciudad o en sus respectivas casas, suman más de 200.000. Previamente, salió la tradicional procesión del Cristo de los Afligidos, también multitudinaria, ya que son incontables sus devotos. Precisamente el extraordinario arraigo popular que tiene esta fiesta, junto a sus singularidades y antigüedad (las primeras referencias son de 1554), fue lo que propició que el pasado año la Xunta la declarase de interés turístico. Los espectaculares fuegos artificiales, en los que ayer ardieron más de 4.500 artefactos pirotécnicos, son una de las principales señas de identidad. Hay que retroceder a 1605 para encontrar la primera vez que iluminaron el cielo del entonces municipio marinero. Fue con ocasión del nacimiento del que luego se convertiría en el Rey Felipe IV. El Carmen La otra cita procesional estuvo en Baiona. Con un día de retraso, pero con toda la solemnidad, la real villa celebró la Virgen del Carmen. Precedida de una misa de campaña en el puerto pesquero, y del homenaje al marinero de más edad (Ricardo Carneiro), salió a bordo del Pedra do Navío escoltada por numerosas embarcaciones. La coincidencia de la fiesta con el fin de semana provocó retenciones de tráfico, que los conductores procuraron tomarse con paciencia. El éxodo a las playasa del Val Miñor ya se ya convertido en postal habitual. Gastronomía No faltaron ayer citas gastronómicas. Las hubo para todos los gustos. La que resunió a mas personas fue la del mejillón. Fue tal la avalancha que los 3.500 kilos que la organización puso a la venta (al vapor y en empanada), resultaron insuficientes. A las diez de la mañana, cuando todavía no se habían montado las mesas y las cocinas, ya se había formado una pequeña cola de clientes . En esta edición el mejillón de oro fue para Javier de la Gándara, que agradeció la distinción, pero no pudo recogerla en persona porque estaba participando en una regata. También los amantes del vino tuvieron su escenario, en este caso O Rosal. Alrededor de 15.000 personas pasaron por el municipio durante los tres días que ha durado la feria.