Calles con vida

VIGO

Reportaje | Toponimia urbana En los últimos años se ha puesto de moda otorgar el nombre de algunas rúas viguesas a personas todavía vivas. En la actualidad hay al menos seis casos en el centro de la ciudad

25 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?asta hace poco, no era demasiado habitual que un Ayuntamiento concediera el nombre de alguna de sus calles a una persona viva. En Vigo ya se está convirtiendo en norma y, en la actualidad, hay al menos seis personas vivas que ven todos los días sus nombres colgados de alguna placa callejera. Las escritoras María Xosé Queizán y María do Carmen Kruckemberg, los religiosos José Cerviño y párroco Don Serafín, el fotógrafo Ángel Llanos y los galleguistas Isaac Díaz Pardo y Francisco Fernández del Riego son algunas de las personas vivas que pueden ver sus nombres en el callejero de Vigo. Aunque para ser exactos, María Xosé Queizán ha dejado su nombre a un parque en la calle García Barbón; María do Carmen Kruckemberg denomina a una plaza con rotonda incorporada al inicio de Jenaro de la Fuente; el obispo emérito también responde a una plaza, al igual que Don Paco del Riego aunque en ella descanse el centro comercial Palza Elíptica; mientras que el Párroco Don Serafín, Isaac Díaz Pardo y Ángel Llanos se tienen que contentar con una calle ¿Hay algún requisito especial para estos casos? No, padre. Al igual que en el resto de los casos, un grupo municipal es quien inicia el expediente para otorgar el nombre de una calle. Los méritos del elegido deben ser examinados por la comisión de Cultura y, posteriormente, conseguir el respaldo del pleno municipal. Claro que todos estos trámites son negociados entre los propios grupos políticos. Estos pasos ya sido cubiertos por el expediente correspondiente a Victorino Enríquez, que próximamente verá su nombre en una de las nuevas calles de Navia. Los méritos de este hombre se circunscriben a los orígenes del cooperativismo en la ciudad de Vigo. Fue concejal por Unidade Galega en la primera corporación democrática y, ya desde la secretaría de la Federación de Veciños, Victorino Enríquez impulsó la formación de cooperativas de viviendas en zonas como O Calvario y la avenida de Madrid. Precedentes Esta modalidad, criticada por algunos y no entida por alguno más, tiene sus precedentes en la historia de la ciudad olívica. Por ejemplo, a comienzos del siglo XX, la corporación municipal decidía otorgar el nombre del humorista Luis Taboada a una calle de la ciudad. Más adelante, durante la década de los años veinte, el Ayuntamiento de Lavadores, incluido en Vigo desde 1941, otorgaba una de sus calles al doctor Cesáreo Corbal por haberse desempeñado su profesión con gran humanidad en el barrio de Teis. Fue sonado también el caso de Antonio López de Neira, un hombre que lo fue absolutamente todo el Vigo. Desde sus importantes negocios fue alcanzado cotas importantes del poder político, como la propia alcaldía de la ciudad. También se le recuerda por ser la persona que trajo a Vigo la luz eléctrica a finales del siglo XIX. La nueva urbanización de Navia ha levantado cierta polémica ya que la creación de numerosas calles nuevas abre una lucha por dotarlas de nombres. Mientras algunas personas afirman que deben conservarse los topónimos originales, otros creen que es buen momento para saldar cuentas con el pasado. Es el caso de los miembros de la Comisión Viguesa pola Memoria Histórica do 36 que se ha comprometido a entregar en el Concello una lista con más de seiscientos nombres de personas perseguidas durante la Guerra Civil. El primer nombre que se ha dado a una de estas calles se inclina hacia la primera opción ya que se ha optado por Teixugueiras.