CONTRAPUNTO
14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA CAJA de Ahorros de Vigo (hoy Caixanova) fue durante décadas el único oasis en el desierto cultural que representaba esta ciudad. Para ver eventos artísticos de calado no quedaba más remedio que entrar en el teatro García Barbón (hoy Centro Cultural Caixanova). Afortunadamente, desde hace un tiempo las cosas han ido cambiando. Caixa Galicia compró el cine Fraga, el Banco Pastor montó la Fundación Barrié y las administraciones soltaron dinero para modernos museos. Llegó la competencia al sector. La empresa dominante espabiló y se hizo con el edificio Bárcena para crear su centro social. Aun así, le faltaba algo para afianzar la posición de privilegio y su liderazgo social. Lo intentó con el gran complejo comercial-deportivo de Balaídos, que no prosperó. Ahora la entidad acaba de lanzar una auténtica opa para hacerse con el auditorio de Beiramar y reinar durante 40 años.