Crónica | Una embarazada mordida por dos perros La comerciante china Xiau Jun Ye se recupera estos días en su Bazar Oriental de Castrelos del ataque de dos rottweilers que se escapararon del restaurante Jonathan's de Samil.
20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Xiau Jun Ye, madre de dos hijos y embarazada de ocho meses, caminaba por el paseo de Samil el pasado domingo cuando vio en la acera a dos perros «muy grandes», a unos diez metros. «Vinieron hacia mi corriendo», relata la mujer. Al rebasarla, uno le mordió fuertemente en la nalga y otro le propinó tres mordiscos en la barriga, a la altura del ombligo. «Me asusté mucho. Tuve mucho miedo por el niño que llevo dentro», relataba ayer la madre en el interior del comercio Bazar Oriental de la avenida de Castrelos, que regenta con su marido y algunos empleados. La víctima relata que el encargado de los animales salió de la cafetería, corrió hacia los perros y los agarró. «Esos animales tenían muy mala cabeza», explica la mujer pese a las dificultades del idioma. Precaución Su marido y un hermano se acercaron a auxiliarla y la trasladaron urgentemente al hospital Xeral-Cíes. «Me pusieron una vacuna contra la rabia. La doctora me dijo que el bebé no había sufrido daño pero debo esperar unos días más», cuenta con precaución. Ésta añade que el cuidador del perro acudió a Urgencias para interesarse por su estado de salud. Xiau Jun Ye admite que, en dos días, se ha recuperado aunque conserva bien visibles las marcas de los colmillos de los perros de presa. El ataque le ocasionó un fuerte susto que, como efectos secundarios, le ha provocado insomnio. No pudo dormir «Los primeros días no pude dormir porque estaba muy asustada y tenía mucho miedo de los perros», relata la comerciante. La familia Ye reside en Vigo desde hace cinco años. Son originarios de la región de Zhe Jian, cerca de Shanghai. Hace un lustro emigraron a España donde han establecido su propio negocio de ropa en la avenida de Castrelos. La mujer espera el nacimiento de su hijo para dentro de mes y medio. Aún no sabe el nombre que le pondrá al bebé aunque seguirá las costumbres chinas. El cuidador de los dos perros de raza rottweiler culpa a una persona sin identificar de abrir la puerta del garaje y liberar a los canes encadenados. «Yo mismo me aseguré esa mañana de que estaban bien encerrados. Era imposible que se escapasen. Alguien les tuvo que liberar», relata. El garaje está en el exterior y es fácilmente accesible para los viandantes. La policía local continúa la investigación para esclarecer si hubo una negligencia por parte de la cafetería. Los perros tenían toda la documentación en regla y estaban vacunados. Según la policía, los animales eran de raza palleira.