Arte y solidaridad

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VIGO

NADA menos que por decimoséptima vez, la benemérita institución Cáritas tiene abierta al público, en el Centro Social de Caixanova, la exposición que anualmente hace de obras de arte cedidas por sus autores y que se subastarán el día 25 próximo, en el auditorio de la citada entidad, con el fin de recaudar fondos para su fines asistenciales. Cerca de siete decenas de piezas componen la muestra, y su nivel medio es más que estimable. En determinados casos, de primera calidad, por la sencilla razón de que los artistas son, congénitamente, generosos, y siempre responden a llamadas como ésta, tan veterana y acreditada. Firmas consagradas; escultura, pintura, grabado, «collage», nuevas formas de expresión. En general, prima la vanguardia sobre la tradición, con casos verdaderamente innovadores. Aunque conviene tener en cuenta realismos e impresionismos diversos, también representados, porque hay modos de expresión plástica que probablemente no morirán nunca. Junto al hace poco fallecido Abreu Bastos, la juventud de Norberto Olmedo. Al lado del conceptualismo admirable de Silverio Rivas, la ingenuidad razonada de Eiravella. Además, Menchu Lamas, Berta Cáccamo, Antón Patiño, Anxel Huete. Y los Quesada, en familia, gentiles y deliciosos como siempre: Fernando, su mujer, Ana, y sus hijos Marieta y Sandro. La delicia del dibujo de Elsa Pérez Vicente y el primor evocativo de Carlos F. Iglesias. La soltura alegre de Barreiro y la maestría incuestionable de Rafael Ubeda. Y la fuerza informalista y gestual de M. Teixeira. O la arrolladora energía de Xosé Luis de Dios, que sabe a renacimiento y autenticidad. En cuanto a nombres importantes, aunque menos conocidos, Javier Iglesias, Colin Baldwin, Manuel Izquierdo. Y quizá más que ninguno, Vicente Prego, artista que ha hecho exposiciones en Vigo hace algún tiempo y que ya está en colecciones institucionales de categoría, porque su neo romanticismo muy libre y razonado bien lo merece. Una buena muestra, para dedicarle anteción e interés.