Cuestiona el informe autonómico desfavorable al Plan General que le ordena correcciones Greenpeace España cita el planeamiento de Vigo como uno de los ejemplos de agresión al litoral
04 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l Concello de Vigo cuestionó ayer la validez del informe de la Xunta en materia de costas expresamente desfavorable al Plan General y que ordena clasificar como suelo rústico de protección zonas en las que se prevén edificaciones. El gerente municipal Xabier Rivas dijo en presencia de la alcaldesa que la Dirección Xeral de Urbanismo se ha metido «nun terreno que non lle corresponde». Rivas sostiene que es otro organismo, la Comisión Superior de Urbanismo de Galicia, la que tiene que dictaminar si no estamos ante excepciones justificadas para edificar dentro de los doscientos metros de la línea de costa. «A Dirección Xeral de Urbanismo fai un informe desfavorable de algo sobre o que todavía non ten que pronunciarse», argumentó. Desde el Ayuntamiento se volvió a minimizar la importancia de este nuevo informe contrario al PGOM, del que tuvo conocimiento la pasada semana. Los servicios jurídicos estaban analizando su alcance, pero el gerente de Urbanismo dijo que de su lectura no se desprendía la prohibición de construir en catorce zonas y que viene bien para ir discutiendo con la Xunta. Cambios El informe elaborado en la Consellería de Política Territorial señala claramente que los terrenos afectados «deberán clasificarse como rústicos de protección de costas». También advierte al Concello que deberá acreditar los cambios planteados. Algunos de ellos afectan a sectores con ordenaciones detalladas que tendrán que rehacerse, como los de Samil, Rotea, Río y Fontes-Pertegueiras. Ajena a esta nueva polémica, la ONG Greenpeace dio a conocer ayer el informe Destrucción a toda costa 2006, en el que denuncia la fiebre urbanizadora que recorre numerosos ayuntamientos del litoral de toda España. El PGOM de Vigo aparece como ejemplo de agresión a la costa gallega, ya que prevé el mayor incremento de viviendas: «Unas 144.000 nuevas casas, cifra muy superior a las 123.500 ya existentes». Greenpeace advierte de que el planteamiento «a pesar de haber sido modificado, incumple más de 60 recomendaciones» de la Xunta.