La memoria ya tiene quien le escriba

Laura Míguez Rúa
L. Míguez VIGO

VIGO

G.R.

Crónica San Simón acogió ayer el acto central del homenaje a los gallegos muertos en el 36, a los que se les honró con una placa conmemorativa y claveles rojos

23 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?uenan violines en la isla de San Simón que le lloran a Rosalía. Es el verso en notas de una negra sombra que un día les tapó la luz a miles de presos. Para recordarlos a todos y cada uno de ellos, el grupo de cámara Solistas de Galicia le puso música al homenaje a las víctimas del franquismo que ayer se celebró. La jornada comenzó con unos barcos rebosantes de personas con ganas de recordar, que llegaron a un San Simón rehabilitado y engalanado para la ocasión. Las fachadas con imágenes de los ausentes y las paredes con los recuerdos de cuando se fueron. Precisamente ese fue el eje central de los discursos que se pronunciaron a las 12.00 horas. Miembros de asociaciones por la recuperación de la historia y ahora integrantes del nuevo Consello de la Memoria, recordaron a familiares que perdieron la vida durante la dictadura, «á Galiza morta nas cunetas», en palabras del director general de Creación y Difusión Cultural, Luis Bará. «Sin odio y sin rencor», Mariví pidió que se rehabilitase a las víctimas de la Guerra Civil, Isaac Díaz Pardo elogió las labores de organización y Severino Rodríguez, entre otros, agradeció que se acordaran de todos los que, como él, estuvieron en la prisión que durante la dictadura funcionó en la isla. También tuvo palabras de recuerdo para sus padres Carme Nogueira, cuyos progenitores perdieron la vida en el famoso buque Eva, en compañía de otros siete compañeros. Pared de fusilamientos Con el objetivo que declaraba la conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, de «saber, contar e lembrar», se descubrió una placa conmemorativa junto al muro del dementerio de la isla de San Antón, el lugar donde se cometían los fusilamientos. Sobre ella colocaron los asistentes cientos de claveles rojos como recuerdo a la sangre allí derramada hace ahora 70 años. Aunque la emoción fue más fuerte que el rencor, ayer también hubo tiempo para las reivindicaciones, para cantarle a la República y ofrecerle las banderas o para repartir panfletos de Unidade Popular o la CNT, Confederación Nacionla do Traballo, y de otros colectivos como los protestantes, que esperan que la memoria recoja también a todos los que, como varios compañeros de Marín, lo perdieron todo tras el golpe del 36. Ellos todavía esperan a que se les reconozca el sufrimiento que este grupo padeció pese a su declarado pacifismo, como asegura desde el Consello evangélico de Galicia la conselleira de asuntos sociales, Marta Elatrio. Hidria segundo El testigo estrella de estos actos fue sin duda el vapor Hidria segundo, que actuó como guardián marítimo y en recuerdo a otro navío que fue una prisión, el Upo Mendi. Precisamente el punto en el que esta cárcel flotante permaneció hace setenta años fue el elegido en esta ocasión por el restaurado Barco de la Memoria, emblema marino de este programa de actividades con motivo del Ano da Memoria. Este museo itinerante visita hoy las aguas de Baiona, donde permanecerá hasta el miércoles. Se podrá visitar la exposición Nove pintores para a volta dos nove y Nove visións dun monumento . Habrá también un concierto de la Banda muniicpal de Baiona, y una conferencia, O Val Miñor no 36, protagonizada por X. González, L. Vilar y C. Méixome. Junto a la proyección del documental A fuga de San Cristóbal y la coferencia sobre el tema de Koldo Plá de la asociación Txinparta de Pamplona, se podrá disfrutar de un recital poético, titulado Nove voces para a volta dos nove .