El PP rechaza la retirada de símbolos franquistas en edificios del Concello

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

El proyecto de Ley de Memoria Histórica plantea una recomendación a los ayuntamientos PSOE y BNG exigen al gobierno municipal que cumpla anteriores acuerdos plenarios

01 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l gobierno municipal del PP no prevé retirar ningún símbolo franquista de los edificios del Concello. El proyecto de Ley de Memoria Histórica aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros plantea una recomendación a los ayuntamientos para que se deshagan de escudos, insignias, placas o menciones conmemorativas de la Guerra Civil y de la dictadura. «Nuestra postura es la oficial del partido», asegura el teniente de alcalde José Manuel Figueroa, quien advierte que no votarán a favor de la moción que puedan promover los grupos políticos de la oposición. Los populares ven innecesario crear un problema donde no lo hay, enfrentar «a unos con otros» y reabrir un debate que consideraban cerrado con la Transición. En Vigo todavía perduran una decena de inmuebles con simbología franquista. Cuatro de ellos pertenecen a la Iglesia, pero los otros seis están en edificios o terrenos públicos. La mitad de ellos corresponden al Ayuntamiento: el Rectorado de Areal, la Casa das Artes (antiguo Banco de España) y la cruz de los caídos en el parque de O Castro. Homenajes PSOE y BNG mantienen una posición radicalmente contraria a la del PP. Ambas formaciones, a la expectativa del texto final de la ley que se apruebe en las Cortes, ya han impulsado mociones aprobadas por el pleno y exigen su cumplimiento. El órgano de máxima representación del pueblo vigués acordó la retirada de simbología franquista, colocar en un lugar visible de la casa consistorial una placa a los dos alcaldes de la Segunda República (Martínez Garrido y Blein), declarar el 2006 año de la memoria histórica, promover actos de homenaje a la Segunda República, dedicar una calle o plaza a los represaliados del 36 y nombrar viguesa distinguida a Concha Nogueira. «Estamos falando dun acto de desagravio a tódalas víctimas do franquismo, a quen defendeu a legalidade republicana vixente», advierte el edil socialista Xulio Calviño.