Los técnicos reducen la factura de 471.000 a 270.000 euros Los sucesivos retrasos han disparado el coste total del documento urbanístico
27 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El retraso en la elaboración del nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) tendrá también consecuencias económicas. Semanas atrás el Concello aprobó una factura extraordinaria de 760.000 euros y ahora le toca el turno a una segunda de 270.000 euros; la novedad en este caso es que los técnicos han recortado una demanda inicial de 471.000 euros que inicialmente había pasado los filtros municipales. Se trata en cualquier caso de cantidades relevantes si tenemos en cuenta que el PGOM se contrató en principio a cambio de una retribución única de 1,2 millones de euros. Al final la factura superará en todo caso los tres millones de euros. Esta primera cantidad se complementó meses atrás con otros 800.000 destinados a financiar la realización de 36 ordenaciones detalladas en otros tantos ámbitos del municipio. Después vino la factura de 760.000 euros y ahora esta, suspuestamente la última, por 270.000. Recortes En esta nota de gastos final el director de los servicios centrales de la Gerencia avala el pago de 78.000 euros por la elaboración de una maqueta para la exposición pública. También da el visto bueno para pagar otros 83.000 euros por copias a mayores del documento urbanístico, 2.000 más por un índica general y otros 10.000 por su colaboración en la fase de exposición. Por el contrario, veta los 24.000 euros reclamados por la ejecución de un estudio de impacto territorial y paisajístico, que considera improcedente. Sin embargo, la rebaja sustancial en la factura proviene del capítulo de indemnización por retrasos en la elaboración y tramitación no imputables a Consultora Galega. La empresa adjudicataria considera que durante diez meses (entre mayo 2003 y febrero 2004) el Concello paralizó su tramitación. El técnico reduce el período a la mitad, situándolo entre julio y diciembre de 2003, haciéndolo coincidir casi día por día con la pervivencia del gobierno socialista de Ventura Pérez Mariño, en el que fue concejal de Urbanismo Mauricio Ruiz. Se da la circunstancia de que fueron los socialistas, junto con Manuel Soto, los únicos que no aprobaron la anterior factura de 760.000 euros, que aprobaron PP y BNG.