La Mirilla
30 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Con 6.893 metros es, según me descubre una página de Internet, el volcán activo más alto del mundo. Bien, pues pisar su cima es uno de los retos que se han marcado Concepción Barciela, Olivia Vidal y María Teresa García. Las tres son socias del Club Montañeiros Celtas y las tres llevan prácticamente un año preparándose para la expedición. Está claro que ya no hay marcha atrás. Digo en el hecho de que, desde hace un tiempo, la alta montaña sea ya también cosa de mujeres. Sin ir más lejos, Concepción ya tiene la cumbre del Kilimanjaro en su mochila particular, en tanto Olivia ha pisado la cima del Mont Blanc. Pensaron que era el momento de plantearse una nueva meta y eligieron el 2007 para intentarlo. La experiencia dice que la ascensión suele durar entre diez y trece días, así es que, como saldrán el 12 de enero, si todo sale a pedir de boca (que saldrá) estarán de vuelta en la primera semana de febrero. Los ratones de Kiko da Silva llegan a Corea Este estupendo ilustrador, bien conocido por los lectores de La Voz, está en racha. Si hace unos días anunciaba la edición de Moncho y la mancha de Brasil, ahora le toca el turno a Ratón de campo y ratón de ciudad. El libro acaba de ser editado en inglés por una editorial coreana, de nombre Hansol, para más señas. Kiko utiliza en esta ocasión los materiales como algo más que un soporte. Madera para las imágenes de la ciudad y circuitos electrónicos para las del campo. Es su forma de contar que vivir en uno o en otro lugar tiene sus ventajas y sus desventajas. Lo dicho, este creador no para de darle al coco. Así le va. De momento, ha llegado a Corea. Un poco más de tiempo y sus dibujos habrán dado la vuelta al mundo. Se acabó la espera Por fin llegó el día de contemplar, sin ecógrafo de por medio, la dulce, apacible y preciosa cara de Manuela. Si Ana Belén no se hubiera anticipado a dedicar una canción a los besos y la ternura, estarán de acuerdo conmigo en que éste sería un buen momento. A la foto me remito. «Es la niña más tranquila del mundo», dice Mercedes Moralejo, su embobada mamá, amén de compañera de fatigas (fotográficas) de esta santa Redacción. A lo que no me queda más remedio que responder: «pues a ver si te la han cambiado en el hospital». Y es que Mora puede ser muchas cosas, pero tranquila más bien poco. Casi seguro que en ese apartado han prevalecido los genes del padre, Manolo Sola que, según me cuentan, no para de cambiarse baberos. Manuela es el mejor regalo entre todos los posibles. Tan es así que hay peleas para cambiarle los pañales. Por lo que no tienen que pelearse es por el apartado nanas. No las necesita para dormir. Ese si que es un buen regalo. Que dure. Donde no hubo besos, ni abrazos fue en la plaza del Rei. Los promotores de la iniciativa abrazo mundial la habían elegido como uno de los miles de escenarios para poner en práctica tan buena idea. No en vano dicen los expertos que si nos achucháramos más los unos a los otros las guerras lo tendrían más que crudo para florecer. El caso es que justo a las seis de la tarde, la hora prevista para «crear una energía postiva muy fuerte y buena para el mundo», empezaron a caer chuzos de punta y la plaza se quedó desierta. Algo parecido pasó en Príncipe. En este caso lo que estaba anunciado era la actuación de las rondallas navideñas. Pero tampoco fue posible. Ni los integrantes de los distintos grupos estaban dispuestos a calarse hasta los huesos, ni los espectadores en potencia estaban dispuestos a correr la misma suerte. En suma, abrazos y rondallas quedaron para mejor ocasoón.