El gobierno de Gondomar aprobará el Plan General sin consensuarlo con la oposición

A. Martínez GONDOMAR

VIGO

24 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l Plan General de Gondomar saldrá mañana adelante con los votos del equipo de gobierno. La oposición, que suma ocho concejales, anunció ayer que no aprobará el documento. El alcalde, Carlos Silva Mariño, no logrará el objetivo que casi alcanzó su antecesor, Ramón Sestelo, en el año 97, cuando el planeamiento aprobado aquel año sólo tuvo los votos en contra del PSOE. La oposición lamentan la falta de información facilitada por el gobierno local. El portavoz del BNG, Antonio Arauxo, critica que el gobierno local se haya decidido a debatir el documento sin contar con el informe preceptivo de la Dirección de Urbanismo. A mayores, afirman que el gobierno municipal modificó el planeamiento, por lo que no tiene nada que ver con el que fue remitido a la Xunta. Los nacionalistas creen que esta situación creará inseguridad en los ciudadanos a la hora de presentar alegaciones. Antonio Arauxo se pregunta qué pasará con las reclamaciones que formulen los vecinos que sean aceptadas por el gobierno local si finalmente la Xunta decide que el PXOM no sirve y que hay que modificarlo en profundidad. El BNG opina que el futuro planeamiento beneficiará más a los grandes promotores que a los pequeños propietarios, puesto que está prevista la creación de seis grandes urbanizaciones en una superficie de 450.000 metros cuadrados. Una de las fincas que serán recalificadas es la del propietario Antonio Clemente, que cedió sus terrenos para la construcción de la depuradora. Por otra parte, los nacionalistas también consideran innecesaria la creación de un parque empresarial en Couso, existiendo ya el polígono de Vincios. Por estos motivos, votarán en contra. Independientes El portavoz de Move Gondomar, Manuel Núñez Sestelo, explicó que su grupo optará por la abstención al no haberse tenido en cuenta sus aportaciones. Esta agrupación volverá a intentar que se tengan en cuenta durante el periodo de alegaciones. «Hubiéramos querido apoyar el plan, pero no fue posible, porque las reivindicaciones que mantenemos son irrenunciables, aunque algunas de ellas puedan ser readaptables y consensuables», afirmó ayer. Los socialistas encontraron ayer numerosas deficiencias en el documento y a última hora de la tarde aún no habían decidido si votarán en contra o se abstendrán. El gobierno local sigue en su línea de no enviar convocatorias a la prensa de los plenos, ni siquiera para un asunto tan importante.