La Mirilla
14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.No sé a quién se le ocurrió la peregrina idea de asimilar con algo no muy positivo dársela a alguien con queso. Fijo que el ocurrente en cuestión no tuvo oportunidad de catar el que se fabrica bajo la Denominación de Origen Arzúa-Ulloa. Si lo hubiera hecho, lo que pediría es que se la dieran día sí y día también. Con queso, digo. Para demostrar las múltiples posibilidades que ofrece en la cocina un producto como este, el Consejo Regulador promueve la celebración de jornadas gastronómicas en las principales ciudades gallegas, con la complicidad de diferentes hoteles y restaurantes. En Vigo se iniciaron ayer. La presentación oficial se realizó en uno de esos cómplices, el hotel Hesperia. Zénit, Los Galeones, Universal, Palacio de Vigo, Tres Luces, Balneario de Mondariz, Bahía, Las Bridas, O Pescador y Tapería Lizarrán completan la lista. Los respectivos chefs (Celme Salgado, Ernesto Ramos, Miguel Outeiral, Javier Acosta, José González, José María Outeiral, Carlos Lemos, José María Ventura y Elisabeth Lenhos) demostraron que, en efecto, el queso puede dar mucho juego en los fogones. Y no sólo como postre. Prueba de lo ricos que estaban los platos es que en un abrir y cerrar de ojos quedaron limpios. No sabría decir si estaban más logrados los chupa-chups de solomillo ibérico, la lubina, el filete de buey, la empanada de langostinos y algas, el bombón de Arzúa con mango o la mousse con cristal de membrillo. Ni que decir tiene que el único producto común de la preparación era el queso. No es de extrañar el derroche de optimismo que transmitía X. Luis Carrera, presidente de la Denominación de Origen. Aseguró que pese a haberse multiplicado la producción (18 queserías elaboran 2,5 millones de kilos anuales), la tradición sigue mandando en el proceso de elaboración. Por su parte Amadeo Constenla, delegado de Medio Rural, hizo referencia a la importancia que tiene ligar calidad y territorio. Ya sólo falta que cuando las jornadas rematen los establecimientos mantengan los platos en la carta. A ver. Con coche pero sin disco De momento. Eva Carreras, la concursante viguesa de la última edición de O.T. acudió ayer al concesionario Hyundai. Fue a recoger el coche del que se hizo acreedora por haber permanecido 63 días con sus 63 noches en la famosa academia televisiva. Según contó, fue una buena experiencia en la que tuvo oportunidad de vivir momentos muy intensos, la mayoría de ellos buenos. No lo dijo, pero estaría por apostar que los menos buenos tienen algo que ver con un señor que se pirra por las cazadoras de cuero y las gafas de sol ochenteras y graduadas. Ahora Eva sólo piensa en el futuro, en el que se imagina una gira veraniega en comandita con sus antiguos compañeros y, sobre todo, una oferta para editar un disco. Mientras eso llega puede disfrutar del flamante buga que ayer recibió de manos de Alejandro Núñez y Martín Moya, delegado de Hyundai en Galicia y director del grupo Fernández Alvariño, respectivamente. Está claro que el talón que cobró Ana María Ríos por posar ligera de ropa ha servido para pagar algo más que abogados. La peluquera más famosa de España, con permiso de Raquel Mosquera, ha decidido emular a nuestros compañeros Juan Ares y Juan Torrón, e ir como una moto. Bueno, en moto. Ana María eligió la tienda ASR para comprarse una Hyosung de 250 centímetros cúbicos. Negra, para más señas. Y coreana, que es el país de moda esta temporada. En fin, toda una deportiva con la que poder presumir a pecho descubierto. Si el tiempo no lo impide. Carnaval y literatura Lo que no habrá tiempo que impida será la fiesta que mañana se celebrará en Libros para soñar (Triunfo, 1). Empezará a las 16.30. No faltarán los cuentos, pero tampoco los disfraces, la música o el baile. Que los sepan los más pequeños que son los destinatarios.