«Le dimos clases a las primeras conductoras de Vigo y su comarca»

Xulio Vázquez VIGO

VIGO

DIRECTORA DE AUTOESCUELA

24 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Da la sensación de que san Cristóbal se desabrochase el cinturón y se pusiese unas alas para echar a volar lejos de algunos conductores. Quizá harto de tanta imprudencia y temeridad al volante, con el resultado de un rosario de muertos que se vienen produciendo en nuestras carreteras. Seguro que a estos irresponsables los reeducaría la directora de la autoescuela más vieja de la provincia (a punto de celebrar las bodas de platino), Hortensia González Fernández, en el número 28 de la Avenida de Castrelos. -Es algo cada vez más horrible. Será que los hacen más potentes. Pero, sobre todo, se puede deber a que a la gente le preocupa más conseguir el carné que saber conducir, lo que, para mí, constituye la base fundamental. Y no me sirve la excusa de si aún hay malas carreteras, porque peor que las que había antes es imposible, sin embargo, no se producía esa sangría humana. Incluso era fácil quedarse sin frenos o sin dirección. Aquello sí que era un auténtico peligro. -¿Qué le diría al hombre que perdió 113 puntos en menos de un año a más de 200 kilómetros por hora? -Que tiene un grave problema de educación vial. Hoy en día hay poco respeto por las vidas ajenas. -¿Ustedes tienen algo que decir? -Yo ya andaba en la barriga de mi madre cuando ella daba clases en la autoescuela y puedo asegurar, por lo que a la mía respecta, que a los alumnos lo primero que se les enseña es que sean respetuosos al volante y que cumplan siempre las normas de circulación. El consejo de que «es mejor perder un minuto en la vida que viceversa» ya lo dábamos antes de que lo hiciese la DGT. Siempre les digo que llevan un arma en las manos y que tiene que saber manejarla. -¿Algún alumno conocido que haya pasado por su autoescuela? -Le dimos clases a las primeras conductoras de Vigo y su comarca. Se trataba de esposas de algún médico importante y de conserveros de Cangas. De gente conocida, recuerdo a Carlos Príncipe, Ana Gandón y la hija de Manuel Soto.