Primavera otoñal en San Roque

La Voz

VIGO

La Mirilla

03 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Es tiempo de sacudirse el invierno y, según dice el romance, de que cante la calandria y responda el ruiseñor. Aunque ayer, en el pazo de San Roque los únicos que cantaron fueron los cientos y cientos de abuelos (cerca de 3.000 según los organizadores) que participaron en la fiesta de los maios. Como si hubieran encargado el día, el sol empezó a lucir de buena mañana. Permitió cumplir con el principal propósito de la jornada: pasar un día agradable trufado de música, coplas satíricas, baile y, por supuesto, pulpo, empanada... y bocatas. Éstos últimos los ponía Benestar, junto con dos piezas de fruta y una botella de agua. Muchos de los asistentes, previsores ellos, y más sabiendo que hasta bien entrada la tarde los autocares no harían el camino del vuelta a casa, llegaron pertrechados de fiambreras bien surtidas. Antes de la macrocomida se cantaron los maios, ocho en total. Algunas coplas no tenían desperdicio. Por ejemplo la de los integrantes del Centro Social de Coia: «O político de Vigo/ cando necesita axuda/ todo e comida e festa/ e se non sae elixido/ nin siquera te saluda». Amiguiños si, pero a vaquiña... El uno, Antonio Heredero, tenía ayer cita con Corina Porro con motivo de la donación de uno de sus cuadros al Concello; el otro, Josemi Rodríguez Sieiro, aprovechando que el programa de radio en el que colabora se emitía desde Vigo, había acudido a visitar a la amiga. Una feliz coincidencia que les permitió encontrarse después de muchos años. A juzgar por la efusividad del saludo (y de los piropos que se intercambiaron) se alegraron de verse. Y mucho. La amistad de Corina y Josemi también viene de antiguo, por eso no es de extrañar que el miércoles compartieran mesa y mantel en el Mosquito a la hora de la cena. No estuvieron solos, les acompañaban Lucía Molares y Chema Figueroa, entre otros. La sobremesa fue larga y entretenida. Seguro que la detención de Isabel Pantoja fue uno de los temas de conversación. Es lo que tiene estar en el momento preciso al lado de un cronista social cuyo teléfono echaba humo. También cenó en el Mosquito Moncho Borrajo, que hoy empieza a despedirse de su público en los Salesianos. Lo hace con un espectáculo en el que realiza un recorrido por los treinta y muchos años que lleva en el mundo del espectáculo. Casi a la misma hora que unos le daban al marisco, Carlos Herrera daba cuenta de una tortilla de patatas en el local vecino de Lamari. Sobre gustos no hay nada escrito. Es el título elegido para la exposición de pintura que se inaugura esta tarde (20 horas) en Tui. La muestra tiene la peculiaridad de que permite contemplar parte de la producción artística de la familia Álvarez-Blázquez. Sí, porque hay óleos de Irene Álvarez-Blázquez Márquez y María Freire Álvarez-Blázquez; y grabados y acrílicos de Blanca y Xavier Álvarez Blazquez Fernández. Han elegido Tui para exponer por la vinculación que la saga tiene con la ciudad. Familia que pinta unida... Es el último aviso porque es esta noche (21.30 horas) en Los Escudos.