Con las maletas preparadas

Soledad Antón*+ soledad.anton@lavoz.es

VIGO

09 ago 2007 . Actualizado a las 11:25 h.

Destinos variopintos. Llegó el momento de preparar la maleta. También para los políticos locales. Claro que como hace cuatro días que han llegado al Ayuntamiento, la mayoría de ellos no piensan en grandes vacaciones, sino en pequeñas escapadas. En el caso del alcalde, de fin de semana como mucho, porque tiene muchos frentes abiertos amén de porque asegura que donde mejor se lo pasa es trabajando. Sepan los malpensados que no es una pose, ya que el año pasado, que nadie le vigilaba tan de cerca, acudió día sí y día también a su despacho del puerto. Tiene que haber gustos para todo.

A otro que le va la marcha es a Xulio Calviño. El concejal de tráfico piensa pasarse agosto a pie de Multamóvil. Igual que su jefe de filas, le gusta el despacho. Claro que lo de Calviño tiene truco. Dice que vivir en Coruxo, que es donde él vive, es sentirse en el paraíso y que no lo cambia por el supuesto mejor de los viajes. Hace tiempo que encontró el destino ideal y no piensa cambiarlo. Hace bien.

La que sí apuesta por la escapada es Isaura Abelairas. Si se ajustó a las previsiones, a estas horas debe de estar ya instalada en el balneario de Guitiriz. Lo cierto es que si algún edil se merece una cura antiestrés es ella, como bien saben los trabajadores de Parques y Jardines. Fueron días aquellos de la huelga que ponen a prueba los nervios del más templado.

Xesús López se lo está pensando. Pues que se decida pronto porque, en cuanto se descuide, se acabó agosto. Tampoco María Méndez sabe qué hacer. Le digo lo mismo que a su compañero de siglas.

Carmela Silva piensa llevarse el Plan General a la playa y, entre chapuzón y chapuzón, hacer los deberes. Si quiere aprobar en septiembre (es un decir) no puede perder comba.

Morriña. Hablando de vacaciones, una que tuvo que interrumpirlas ayer fue Carlota Álvarez Basso. A la responsable de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales no le importó. Para ella visitar Vigo no sólo no es trabajo, sino que es un placer. De hecho, aunque asegura que en Madrid se encuentra a gusto, confiesa igualmente que la morriña ataca muchos días. «Añoro el Marco», afirma. Lo entendemos. No en vano fue de su mano de la que el museo dio los primeros pasos.

De la visita relámpago que hizo ayer a Vigo tuvo la «culpa» César Antonio Molina, que incluyó en su primera visita institucional a la ciudad una parada obligada en la exposición de Las misiones pedagógicas, precisamente auspiciada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Ya que estaba aquí aprovechó el viaje para visitar a algunos amigos y, por supuesto, a Fernández del Riego. Cuando se acabaron los abrazos volvió a poner rumbo a Ronda, donde pasa sus vacaciones, y volvió a activar el interruptor de la morriña. Ya sabe como desactivarlo.

Celebración capitular. Y de carácter extraordinario como corresponde. La Enxebre Orden de la Vieira se reúne hoy en Vigo. Entre otras cuestiones porque quiere entregar a dos vigueses (de adopción) a insignia de oro a dos ilustres y veteranos cofrades: Carmen Kruckenberg y Abel Caballero.

El encuentro servirá asimismo para dar la bienvenida a una ristra de nuevos caballeros y damas de la orden. En dicha ristra figuran, entre otros, Fernando Álvarez Lamelas, Ana María Aguirre, Adolfo Domínguez, Elena González, Fernández Gayoso, Manuel Miniño, Alfonso Zulueta de Haz, María Teresa Fernández, Andrés Muntaner, Ángeles Borrajo.... Y así hasta diecinueve.

El fin de fiesta está reservado a la concesión de la Gran Venera de la Orden, de la que se ha hecho acreedor Emilio Pérez Touriño, y a los trofeos de galeguidade que serán para Adolfo Domínguez (persona física) y para la obra social y cultural de Caixanova (persona jurídica). Amén.