A mesa y mantel

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

15 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Los de la promoción del 2003 de Jesuitinas. Apenas llevaban cuatro años sin verse, pero el cuerpo les pedía marcha, así es que se la dieron. Todo empezó con una inocente conversación a tres bandas: David Pérez, Aldara Laso y Laura Mosquera. Y si con la disculpa de que este año el colegio está de cumpleaños (lleva medio siglo en Vigo) organizásemos un encuentro de ex alumnos se preguntaron. Buena idea, se respondieron.

Se pusieron manos a la obra y, pese a estar en pleno agosto, enseguida encontraron quorum. La idea era dar sobre todo con aquellos que hicieron el recorrido juntos, desde Primaria hasta segundo de Bachillerato. Al final se juntaron 35 en torno a una cena más apetecible que apetitosa. Allí estaban, entre otros, Sila Pérez, Teresa Iglesias, María Salgueiro, Laura Torres y un número indeterminado de Rodríguez (el apellido más numeroso): María, Miguel, Carlos...

Cuando a la una de la madrugada se acabó el capítulo viandas, la fiesta siguió en Churruca, Areal... Bueno, como que a la mayoría les pilló el alba en la calle. Tan bien resultó la experiencia que ya se han conjurado para repetir la cita cada año.

Anoche era la noche. La del menú a base de callos con morro. Que ni que eligiran el día. Por el tiempo lo digo. Cuando los barcos de la regata Rías Baixas fueron llegando al Monterreal de Baiona ya estaban esperando los ingredientes. Dadas las horas a las que acabó todo, no puedo contar el final pero sí los prolegómenos.

Para empezar, hay que poner en antecedentes al lector. La prueba tiene su parte deportiva, pero también una casi igual de importante, que es la del divertimento. Y puedo asegurar y aseguro que hay enrolados verdaderos especialistas en ésta última. Basta con asistir a las fiestas de entrega de premios al término de cada manga.

Ayer tocaba Baiona. Y tocaba que, al menos a las tripulaciones que comandan Fernando Cominges (Etea), José Luis Freire (Pairo) y Miker Emaldi (Bizkaia), les preparase la cena Gregorio Urriticoetxea que, aunque está enrolado en el velero vasco, de lo que de verdad sabe es de fogones. Pueden dar fe sus clientes del restaurante alcalde de Madrid.

Y ahora también todos los que tuvieron la oportunidad de catar su receta de callos con morros, que fue lo que preparó anoche. Estaría por apostar que algunos tripitieron. Se lo preguntaré a Pablo Retolaza, o a Fernando Ayala, o a Juanma Pereiro, o a Pedro Campos, o a Ramón Touza...

Fiesta propia. Una asidua de la regata que este año no se ha sumado a la prueba es Corina Porro. Claro que eso no significa que no haya tenido su particular ración de fiesta. El fin de semana reunió en su casa a docenas de amigos. Después de esa cena anual que organiza aprovechando las vacaciones, les dieron las mil y una. Eran tantos los invitados a la cita que muchos tuvieron que hacer verdaderas filigranas para encontrar aparcamiento.

Por cierto, igual la ex alcaldesa de Vigo no echa de menos los paseos por mar, porque ahora puede darlos a diario. O eso dice algún amigo que ha tenido oportunidad de conocer su recién estrenado barquito.

Pete Doherty no es tan fiero como lo pintan. El ¿novio? de Kate Moss no es tan maleducado como nos lo han presentado hasta ahora. Resulta que en su actuación de la noche del lunes en el festival de Paredes de Coura (Portugal) y olvidó su conducta pendenciera. Es habitual que este músico de talento no se presente en sus conciertos o que abandone el escenario tras estrellar su guitarra contra el suelo al poco de haber comenzado la actuación. Esta vez el cantante supo comportarse y ofreció un brillante repertorio de canciones durante hora y media. Llamó la atención el modo pacífico y distendido en que el artista reaccionó cuando un cámara le enfocó violentamente con una molesta luz mientras él estaba a punto de comenzar una nueva canción. Pete Doherty se acercó a la zona vallada donde estaba el periodista. En lugar de mostrarse agresivo optó por conversar y reirse con él, ante el bullicio y el escándalo del público, que no dejaba de gritarle. Este momento fue aprovechado por Juan Fuentes, reportero del programa Acompáñenos que presenta Super Piñeiro y ambos dialogaron en un tono jocoso. Acto seguido, continuó la música.