El proyecto del paseo de O Señal no contempla una bajada al mar

Jesús Santos

VIGO

15 nov 2007 . Actualizado a las 11:52 h.

El gobierno cangués archivó definitivamente el proyecto del arquitecto moañés Juan Fernández Rivas para el paseo de la Alameda Nova. Los técnicos municipales elaboraron una nueva propuesta que fue remitida a Costas para su visto bueno. En ella, desaparece la estructura de madera volada sobre la escollera y las bajantes al mar.

El nuevo proyecto divide el actual paseo en tres zonas. La más próxima al mar tendrá un piso de tarima de madera antideslizante de ipé sobre rastreles de angeline de 2,25 metros de ancho y 278 metros de longitud, que remata sobre la escollera con una pieza de piedra de medio metro de largo ligeramente levantada sobre el suelo.

Pegado a la madera, hacia la alameda, el pavimento será de hormigón pulido o cuarzo gris. Su ancho será también de 2,25 metros y culmina con una bancada corrida que separa la zona peatonal de una franja ajardinada.

El nuevo proyecto no recoge la construcción de una bajada al mar en el viejo muelle de Ojea, por donde la cofradía aspira a llevar la maquinaria necesaria para preparar la zona para sembrar almeja. Deja para una segunda fase tanto la citada bancada como la colocación de las luminarias, que ofrecerán una luz indirecta y tenue, «pero efectiva» para poder ver el suelo. El presupuesto asciende a 155.434 euros, que el gobierno local espera que financie la Diputación, que había comprometido la correspondiente partida, si bien tendrá que aceptar el retraso en la ejecución.

Elecciones

El Concello, siendo alcalde el popular José Enrique Sotelo, había adjudicado la obra a Movex Vial en la pasada primavera pensando en que estuviese lista para las elecciones. No fue así. Costas no autorizó el proyecto que había elaborado Juan Fernández Rivas a causa de las bajantes al mar. Rivas planteaba un paseo de madera volado sobre la escollera similar al de Aldán y la recuperación del viejo muelle de Ojea, hoy derruido

La empresa inició las obras, demoliendo la barandilla de hormigón existente, y el paseo quedó sin protección desde entonces, hace unos cinco meses. En la zona más próxima a la plaza se colocaron vallas que todavía se pueden ver hoy.

Al igual que el de la calle San Xosé, el proyecto del paseo de la Alameda Nova tuvo un trámite confuso. Al poco de asumir el cargo, la alcaldesa mostró su intención de encargar a los técnicos municipales una nueva propuesta. Poco después, los concejales de Urbanismo y Obras hicieron pública su decisión de ejecutar el proyecto de Juan Rivas. La semana pasada, el arquitecto municipal entregó el actual, que fue remitido a Costas para su aprobación.

El gobierno cangués pretende, por otra parte, acometer una renovación integral de la Alameda Nova a medio plazo.