El astillero Hijos de J. Barreras proyecta una ampliación de sus gradas para dar cabida a buques con esloras de hasta 300 metros, lo que le permitiría asegurarse el montaje de pedidos que, actualmente se ha visto obligados a desviar a Setúbal (Portugal), como el buque encargado por la naviera alicantina Balearia, con 193 metros de largo y un presupuesto de unos 115 millones de euros).
Según los planes del astillero, que posee en la zona marítima una superficie de 92.000 metros cuadrados, la nueva ampliación de gradas representará una superficie de 3.300 metros cuadrados sin necesidad de hacer ningún tipo de relleno. Se trataría de alargar la estructura de gradas bajo el mar, una obra cuyo coste Barreras ha estimado en 50 millones de euros, con un plazo de ejecución de 15 meses, a partir de que reciba la pertinente autorización del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Vigo.
La ampliación de las gradas desde los 180 metros actuales se proyecta con vistas a diseñar una nueva generación de buques gaseros y metaneros de medio porte, puesto que en este momento se han convertido en uno de los segmentos de transporte con más demanda en el conjunto de la UE.
Barreras está tratando de acceder al pujante mercado de buques gaseros y metaneros, y simultanearlo con el segmento de los ferris, en el que en la actualidad es ya una referencia europea, tras construir desde el año 2003 casi la mitad de la nueva flota de estas características para distintas navieras nacionales y extranjeras que operan en España.
Otro de los objetivos de la ampliación es ganar espacio en gradas para adentrase en la construcción de otro novedoso tipo de buques, los minicruceros de lujo, para transportar a 200 pasajeros. Se trata de un nuevo nicho de negocio de gran demanda en el mercado al que el astillero vigués intentará acceder, pero tendrá que ser después del 2012, porque hasta esa fecha las gradas de barreras tiene colgado el cartel de «completo».
La cartera llena
La cartera de pedidos firmada hasta entonces está integrada por 15 buques, que suman un valor en caja de 1.600 millones de euros. A las construcciones para Noruega se suman los cuatro ferris nuevos contratados por Armas -dos de 175 metros de eslora y otros dos de 190 metros para los que no existe capacidad física en el astillero vigués-.
La cartera se completa con otro contrato con Trasatlántica, para quien construirá otras dos embarcaciones; un nuevo acuerdo con Balearia para hacer el quinto ferry y el pedido noruego para construir un suplay o buque hotel de apoyo a plataformas petrolíferas.
Mientras no llega la ampliación, Barreras baraja varias posibilidades para materializar su expansión, que van desde la subcontratación de otro astillero, hasta la compra parcial o total de otras instalaciones pasando por la utilización de las gradas en régimen de alquiler. «El cliente no puede esperar y no vamos a estar esperando con los brazos cruzados a que llegue una solución», ha dicho recientemente su presidente, Francisco González Viñas, en la última botadura.