Es Navidad, ¿alguna duda?

Rosa Espinosa redac.vigo@lavoz.es

VIGO

Nada más navideño que los buenos deseos, aunque se olviden pronto. La Federación Galega de Asociacións de Inmigrantes convocó a ciudadanos de más de quince países para brindar por la paz en el mundo y la integración. El evento se produjo ayer en la Casa do Inmigrante, que se encuentra en la calle Doctor Carracido, y el encuentro se convirtió en una preciosa postal que podría firmar Oliviero Toscani: senegaleses, nicaragüenses, chilenos, bolivianos, argentinos, cubanos, rusos, rumanos, uruguayos, venezolanos, colombianos, dominicanos y paraguayos, entre otros ciudadanos del mundo que por unas razones y por otras comparten ahora su día a día con los vigueses, pidieron y desearon salud y suerte para todos, esperando un 2008 cargado de esperanza.

Durante estos días, cruzar la calle del Príncipe es una aventura. No se puede dar un paso sin chocar con álguien. Todo el mundo tiene prisa. Pero en medio del caos, en las escalinatas del museo Marco, cada tarde a las siete suenan melodías celestiales. El Centro Comercial Abierto de Príncipe ha organizado numerosas actividades para animar al público (a seguir comprando, será). Ayer, la coral Agarimo atrajo a numerosos viandantes, que hicieron una parada en el tortuosos camino de las compras.

Míchel Salgado hizo ayer entrega de varios lotes de juguetes a diversas asociaciones viguesas que trabajan ayudando a otras personas que lo necesitan, especialmente a los niños. En el acto, que se desarrolló en el Verbum, estuvieron presentes representantes de Cruz Roja, Cáritas, Afán y Madro. El futbolista aprovechó la ocasión para presentar la Fundación que él y su mujer, Mari Luz Sanz, presiden. La entidad va a desarrollar su actividad en Galicia y entre sus objetivos está no sólo el trabajo con niños. También con otros colectivos.

Eso opinan en Redondela, donde la Asociación de Empresarios organiza una serie de talleres para entretener a los pequeños. El viernes estuvieron haciendo tarjetas navideñas, ayer se dedicaron a los calendarios, y el lunes podrán festejar el fin de año antes que nadie, ya que la cita infantil es matutina: de 11 a 13.30 horas. Únicos desde 1985. Parece increíble, pero la feria de artesanía Ofeitoamán no falla. Es un clásico de las navidades viguesas desde el siglo pasado. El evento comercial aglutina a cerca de 35 talleres de toda Galicia, Norte de Portugal y algunas otras partes de España, que se dan cita en la plaza de estación de ferrocarril. Hay objetos de cuero, textil, juguetes, orfebrería, etcétera, y todo se construye sobre un lema: Regalos auténticos. Abre hasta el día 5 de 11 a 14 y 16.30 a 21.30 horas (y cierra el 1).