El alcalde quiere mejorar las relaciones personales en una corporación crispada
21 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El PP quizás no se lo esperaba, pero el alcalde se ha tomado en serio su sugerencia de que también los invite a comer. Por este motivo, Abel Caballero comisionó ayer al portavoz socialista, Carlos Font, para que gestione con la ex alcaldesa Corina Porro (PP) y de nuevo con Santiago Domínguez (BNG) una comida conjunta de toda la corporación.
Este segundo intento, posiblemente condenado a repetir el fracaso del primero, se produce el día del aniversario del gobierno de coalición que preside Caballero. El alcalde quiso conmemorar la efeméride con una comida relajada con los nacionalistas, quizás para que mejoraran las relaciones entre dos socios poco avenidos.
Los del Bloque recibieron con un nada disimulado malestar una invitación que les llegaba tras haber sido marginados en la presentación del balance del primer año de mandato. Por ello dieron a conocer la propuesta y su negativa, pero cierto es que venticuatro horas después las declaraciones eran menor agrias desde el lado nacionalista.
En este contexto, Caballero se manifestaba ayer convencido de que la comida de los concejales del gobierno se celebrará, a la vez que hacía votos por una reunión de todos los miembros de la corporación. Visto desde fuera no se adivinan las razones para que los integrantes de la oposición aceptaran el convite, aunque todo puede suceder. Sin embargo, no hace muchos días que Porro se quejaba de que en un año solo mantuvo una reunión con Caballero. Al margen de los encuentros, las relaciones del alcalde con la oposición son inexistentes en lo privado y más que tensas en los plenos y en las declaraciones de unos y otros.
La explicación de Caballero para forzar este encuentro es que «al margen de las cuestiones políticas, sería positivo». Llegado el caso no habría problema con la factura: el PP exigió pagar su parte, quizás para no deberle nada al alcalde.