Este alcalde no es un águila

Carla Pereira

VIGO

Caballero se dio ayer el capricho de volar por el escenario del festival aéreo. No lo hizo con la patrulla estrella, como había anunciado, sino con un Yak del Ejército

19 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, sobrevoló ayer por la tarde la zona en la que se celebrará el Festival Aéreo Internacional de Vigo este domingo. Aunque en un principio había anunciado en su agenda oficial que lo haría con los pilotos de la Patrulla Águila, finalmente realizó el recorrido en un Yak del Ejército (en su origen, un modelo de adiestramiento soviético) que manejó Norberto Macías, presidente de la asociación Milano 52.

El regidor vigués quiso darse el capricho y, previa invitación a los medios de comunicación para que no faltasen las fotos, se enfundó el casco en el aeropuerto de Peinador. El paisaje que se podía observar desde la plataforma de despegue ofrecía una imagen festivalera. Helicópteros Colibrí de la Patrulla ASPA, pilotos de esta misma patrulla, y dos F-18, compartían pista con el avión que paseó al alcalde, un Yak-52. Así que no fue un águila, pero sí un milano. La Milano 52 es una asociación que tiene como objetivo fomentar el deporte aéreo, mediante los paseos, acrobacias y participación en festivales por parte de la flota de aviones que poseen.

La Patrulla ASPA, que se encontraba también en el aeropuerto, se trasladó desde su base en Granada para entrenar en la zona donde será el acontecimiento y se estrenará en el Festival Aéreo Internacional de Vigo. «Es la primera vez que venimos a Vigo. Desde el aire, la ría nos pareció preciosa», aseguró Jaime Frisuelos, capitán de la patrulla.

A su llegada al aeropuerto, el alcalde pudo conocer al piloto que le llevaría a dar un paseo por los cielos de la ría. Después de las presentaciones, y tras conocer las horas de vuelo que tiene detrás Norberto Macías, Caballero parecía tranquilo.

Instrucciones

Ya en la pista y con un casco marrón poco favorecedor, el alcalde recibía las instrucciones necesarias para comenzar el vuelo. El piloto enseñó al que fuera ministro de Transportes de Felipe González (él suele presumir de ser el impulsor de la modernización de la terminal viguesa) todas las partes que componen el avión y la función de cada una de ellas.

El Yak-52, que a buen seguro será una de las atracciones de este domingo para los cientos de miles de personas que verán el espectáculo, tiene una alta capacidad para realizar acrobacias y es utilizado en muchas competiciones de este tipo. Fue diseñado, como casi todos los aviones soviéticos, para volar en condiciones adversas y a diferencia de la mayoría de los aviones occidentales, tiene un extenso sistema neumático. Nada que ver con el tristemente famoso Yak-42 que se accidentó en Turquía en el 2003.

Cuando todo quedó listo y preparado para el vuelo del alcalde, el avión recorrió la distancia necesaria en la pista y despegó rumbo a las islas Cíes. Quedaba una pregunta en el ambiente. ¿Haría acrobacias el aparato con el regidor de Vigo en el asiento de atrás? «Vamos a hacer todo lo que diga el piloto y lo que yo aguante», fue su respuesta.