Una boda que ni pintada

Chelo Lago

VIGO

24 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Nuestro compañero Kiko Da Silva, director de la revista gallega de cómic BD Banda e ilustrador de este periódico, dio ayer el «si, quero» a Ana Rey, su novia de toda la vida, con el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, como notario. La boda se celebró en el Pazo de Mugartegui y los contrayentes iban muy elegantes, él con traje negro de rayas y ella con un vestido color champán con una pequeña cola. El matrimonio se conoció en las aulas de la Facultade de Belas Artes hace ya 11 años. La boda contó con algunas sorpresas. La primera, la aparición del demo, Miro Magariños, que sorprendió a su amigo Kiko Da Silva en A Pedreira, mientras esperaba la llegada de su entonces novia, y le dedicó una pieza interpretada por el grupo de música tradicional Pai da Cana. Durante la ceremonia, intervino el escritor Manuel Lourenzo, que explicó a la novia los peligros «de casar cun humorista en activo». Tras aconsejar a Kiko, un humorista, que se portara como un «namorista», dijo a Ana, enamorada, que fuese «en-humorada», terminó con un poema de Neruda. El alcalde leyó un soneto de Vergara Vilariño y le recordó a Kiko que además de caricaturas, hai que «facer a cama».