Baiona fue la opción defendida años atrás por Corina Porro para evitar el emplazamiento de Coruxo. La propuesta del PP vigués consistía en construir una macrodepuradora en Cabo Silleiro que permitiera cerrar las existentes en todo el sur de la ría, incluida la actual de Vigo. Previamente se había barajado el relleno de Bouzas, que llegó incluso a figurar en el nuevo Plan Xeral sin contar con el visto bueno del puerto, a quien pertenecen los terrenos. No hace falta decir que esta alternativa había provocado un gran rechazo entre los veicnos de este barrio y sus alrededores.
Se quejan los afectados que ambas ubicaciones no se han estudiado en serio y, en paralelo, reclaman la protección de la xunqueira do Lagares «ya que reúne las condiciones para ello». En tal supuesto, obviamente, tal decisión sería incompatible con el uso industrial que se plantea en uno de sus márgenes con la prevista depuradora. Por ello en las alegaciones se anima a la Xunta a «traballar na liña de recuperación do humidal» como vía para evitar la depuradora.