Obras paradas a la espera de dinero

J. Santos

VIGO

El gobierno cangués intenta liquidar las cuentas de los años 2005, 2006 y 2007 y hasta que no lo logre no puede pedir crédito para adjudicar proyectos pendientes

31 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El tripartito cangués sacó adelante el pasado año su primer presupuesto, aunque tarde, no sin problemas, con numerosas modificaciones para que quedasen mínimamente satisfechos los tres socios de gobierno y con las habituales críticas de la oposición (el PP); pero al fin, logró aprobarlo.

Lo que no consigue, sin embargo, es liquidar las cuentas del 2005, 2006 y 2007. Mientras no lo haga, no podrá concertar el crédito que contemplaba el presupuesto del año pasado, de algo más de tres millones de euros, del que dependía la mayoría de las más de cuarenta actuaciones previstas en el relación de inversiones.

Entre las más destacadas están el paseo de O Señal, las excavaciones de O Facho, unas «actuacións urbanísticas» que nunca llegaron a concretarse, el acondicionamiento del local alquilado para el consultorio de O Hío, obras de saneamiento y asfaltados de caminos, la rehabilitación de la Casa da Cultura, o la restauración de la antigua escuela de música.

Plan anticrisis

Estas cuatro últimas se harán, ampliadas, a través del plan anticrisis del Gobierno. Hay otras, como el local de ensayo de Cimadevila o las polémicas pistas de skate que están en marcha gracias a las respectivas subvenciones de la Xunta, aunque la aportación del Concello también depende del crédito pendiente.

La liquidación del 2005 estuvo a punto de aprobarla el gobierno anterior, el que presidía el popular José Enrique Sotelo, pero no llegó a hacerlo. La sometió a la preceptiva exposición pública y sólo faltaba el visto bueno del pleno, pero el interventor municipal cambió de plaza y la liquidación volvió a su cajón esperando momentos más propicios.

Sotelo tampoco aprobó la del 2006. Perdió la alcaldía en junio del año siguiente, y aunque sacó adelante el presupuesto de ese año, el 2007, la liquidación del anterior quedó pendiente. Habitualmente, el presupuesto de cada año se liquida a finales del siguiente.

El tripartito se encontró con dos liquidaciones ajenas y sumó la tercera, si bien de unas cuentas que había gestionado en parte Sotelo. Se produjo un baile de interventores que fue retrasando su aprobación.

Las largas negociaciones internas para sacar adelante el presupuesto del 2008 trajeron de cabeza a los técnicos del departamento, con lo que dejaron aparcado el asunto de las liquidaciones.

El concejal de Facenda, Xosé Xoán Santamaría, confía en solventar en breve el problema, si bien no se le ve muy convencido, porque reconoce que el pasado verano tenía esa misma confianza y no llegó a concretarse.