La sardina que no muere

VIGO

Los alumnos de Empresariales aprovecharon el Miércoles de Ceniza para celebrar el entierro de su carrera. La Universidad lleva meses con el conflicto sobre la mesa

26 feb 2009 . Actualizado a las 11:23 h.

La tradición del entierro de la sardina nació hace siglos para simbolizar el pasado que se va y queda reducido a cenizas. Los alumnos, profesores y trabajadores de la escuela de Torrecedeira creen que la Universidad está haciendo eso con la Diplomatura en Empresariales: reducirla a cenizas. Por eso ayer celebraron su muerte.

Pero fue una muerte festiva, carnavalera, con muchos cantos y pocos llantos, más del naranja de las camisetas que de riguroso negro. Los estudiantes fueron en procesión desde Torrecedeira hasta el centro comercial A Laxe, al concurso de comparsas del Carnaval vigués, repartieron folletos a diestro y siniestro y se acordaron del rector, Alberto Gago, presente en todas las caretas.

El gobierno universitario interpretó en su día que la normativa impedía que esa carrera hiciese una reforma de su plan de estudios para adaptarse al plan Bolonia, como hacen el resto de titulaciones de Vigo y como hace Empresariales de A Coruña. La escuela viguesa lo demandó en infinidad de ocasiones y el rectorado no quiso.

La Universidad aún no ha conseguido resolver el conflicto que tiene encima de la mesa desde hace meses, que enfrenta al rectorado con la escuela. Pese a todos los desencuentros, esta no se ha rendido. La sardina se resiste a ser enterrada.

Los de Empresariales acabaron ayer convertidos en comparsa. Subieron al escenario y cantaron sus versiones de Llamando a la Tierra (M-Clan), Ave María (David Bisbal) y Tengo un tractor amarillo (Zapato Veloz). No ganaron el concurso, pero dejaron una cosa clara: aunque desafinen, callarlos va a ser difícil.