Vigo se sumó ayer a los cientos de ayuntamientos gallegos y españoles que celebraron el treinta aniversario de las primeras elecciones democráticas en un ya lejano 3 de abril de 1979. En aquella fecha gobernaba España un partido que hoy suena a historia, la Unión de Centro Democrático de Adolfo Suárez, y no existía la Xunta. En esos comicios la izquierda se hizo con las principales ciudades, Vigo incluida, en lo que entonces era una verdadera novedad.
La corporación viguesa celebró una sesión extraordinaria para aprobar la declaración institucional de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), de la que es vicepresidente Abel Caballero, y nada más. Fue una sesión que duró escasos minutos en la que se dejó de lado un acto solemne con todos los alcaldes del período, opción elegida por algún ayuntamiento, pero tampoco se dejó pasar la fecha, como hicieron otros.
El bando de la FEMP hace un canto a la transformación que han sufrido los ayuntamientos de la mano de la democracia y califica al conjunto de las corporaciones de «protagonistas do proceso de normalidade democrática que daba comezo no noso país», sin duda alguna el período más largo «de progreso e convivencia en liberdade da nosa historia».
Incluido el actual, Vigo ha contado en esta etapa con seis alcaldes. El primero y más duradero fue el socialista Manuel Soto (1979-1991), que logró la marca de ser el más longevo en toda la historia de la ciudad. A partir de entonces la alternancia fue constante: Carlos Príncipe (PSOE) 1991-1995; Manuel Pérez (PP) 1995-1999; Lois Castrillo (BNG) 1999-2003; Ventura Pérez Mariño (PSOE) seis meses en 2003; Corina Porro (PP) 2003-2007 y Abel Caballero (PSOE) desde 2007 hasta ahora. Soto dejó el cargo al no respaldarle los nacionalistas, lo mismo que Pérez Mariño; Manuel Pérez fue apartado por su partido y Príncipe, Castrillo y Porro no lograron mayorías suficientes para gobernar tras su correspondiente mandato.