La ratificación de la sentencia de derribo por parte del Tribunal Supremo no ha pillado por sorpresa al gobierno vigués y tampoco a los vecinos del edificio condenado de la calle Jacinto Benavente. El colectivo que integran cerca de doscientas familias tiene casi a punto el proyecto para la petición de licencia conforme al nuevo Plan Xeral, documento urbanístico que se ajusta a las características del inmueble existente. Según las fuentes consultadas, el proyecto estaría prácticamente listo y a la espera del visado oficial para su presentación en la Gerencia de Urbanismo. A partir de ese momento los técnicos municipales lo revisarán para saber si se ajusta al Plan Xeral y podrían por tanto informarlo favorablemente. Si todo discurre conforme a las previsiones de los propietarios, que coinciden en este caso con las del gobierno municipal, la concesión de esta licencia deberían provocar la anulación de la orden de derribo. En otras palabras, que el Concello tratará de convencer al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia de que el derribo carece de sentido cuando el edificio ya se ajusta a la legalidad. El requisito que los responsables municipales han trasladado a los propietarios de inmuebles en la misma situación en la ciudad es que deben extremar las garantías para no cometer un error. En otras palabras, que no puede quedar ningún cabo suelto que facilite un nuevo recurso que tenga garantías de éxito en los tribunales de justicia. Tratándose de proyectos con semejante historial cualquier fallo en este sentido puede tener graves consecuencias. Por este motivo la revisión de los técnicos va a ser exhaustiva y no es descartable que los trámites para la concesión se alarguen más de lo habitual. Obviamente, se trata de procedimientos novedosos y se espera que lleguen en cadena a las oficinas municipales todos o la mayoría de los que cuentan con orden de derribo, que son numerosos. El más conocido y que ya se encuentra en la Gerencia de Urbanismo es el de Finca do Conde, que afecta al centro comercial Gran Vía y a dos torres de pisos. Precisamente en este proyecto existen algunas diferencias entre las previsiones del Plan Xeral y la realidad, que ni los técnicos ni los responsables municipales están dispuestos a pasar por alto. Entra dentro de lo posible que sea necesario realizar obras de adaptación antes de que Urbanismo dé licencia definitiva.