Los demandantes se remontan a documentos de 1758

La Voz

VIGO

Los demandantes se remontaron a documentos del año 1758 para basarse en la reclamación de la propiedad de los terrenos. En ese año el Marqués de la Ensenada, ministro de Hacienda, elabora un inventario de bienes que son explotados por el común de los vecinos. Entonces la unidad de medida era la legua, un patrón poco preciso, ya que se traba de lo que recorría un hombre en un día. En el catastro elaborado por el Marqués de la Ensenada ya aparece el paraje de Lodoso. El lugar, situado en al zona de Peinador, recibía este nombre por los lodos que tenía ya que en él estaba situado el nacimiento del río Lagares.

En esa fecha el lugar de Lodoso explotado como monte comunal tenía 35 hectáreas.

Posteriormente en 1890 tuvo lugar una medición más precisa y se realizó un plano detallado de la zona, que ocupaba 195 hectáreas. Así se realizó un levantamiento topográfico de todos los terrenos.

En 1851 se había puesto en marcha el proceso de desamortización para subastar todos los terrenos de manos muertas, es decir todo el suelo que no era productivo. Pascual Madoz llevó a cabo esta desamortización porque el Gobierno necesitaba dinero para financiar las guerras.

En 1896 el Ayuntamiento de Lavadores -al que entonces pertenecían los montes de Cabral- pidió que se hiciese una excepción con sus montes para que no saliese a subasta, ya que los terrenos eran de todos los vecinos, que los usaban para obtener tojo, leña etc.