Las riadas y un túnel sin luz afean la senda estrella del litoral cangués

J. Santos

VIGO

El paseo de 2 kilómetros entre Areamilla y Santa Marta es utilizado por cientos de personas que reclaman iluminación y la mejora de tramos que son un pedregal

02 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La senda costera que une la playa de Areamilla y el puerto de Santa Marta, un mirador sobre la ría de casi dos kilómetros de longitud, cumple seis años; se mantiene, en general, en condiciones aceptables y lo utilizan a diario, especialmente en verano, cientos de paseantes, atletas y ciclistas. Presenta, sin embargo, dos problemas de cierta importancia que no acaban de resolverse. Uno es la iluminación del túnel de casi cien metros de longitud entre Balea y Areamilla. Aunque inicialmente no estaba previsto su utilización como sendero, sus puertas metálicas quedaron abiertas y forma, de hecho, el tramo inicial de la senda. No tiene luz y, cuando llueve, el agua que filtra el monte no tiene salida, haciéndolo casi intransitable. El otro problema es un tramo del paseo particularmente empinado que perdió la zahorra a causa de las riadas y se convirtió en un pedregal por el que transitar entraña un cierto peligro. En abril del 2003, el entonces conselleiro de Medio Ambiente, el popular José Manuel Barreiro, visitó Cangas e inauguró oficialmente el saneamiento de Aldán, que fue la obra que dio lugar a la senda costera gracias a una ocurrencia de quien era entonces alcalde, José Enrique Sotelo. Lo hizo, precisamente, en el final del sendero, en Santa Marta. Prometió iluminar el túnel en cuestión, pero la obra nunca llegó a ejecutarse. El concejal de Servizos cangués, el socialista Héctor Otero, conoce la petición de dotarlo de luz por parte de un grupo de usuarios, pero dice que es una instalación «costosísima» que, con toda probabilidad, no se va a realizar, al menos próximamente. Lo que sí hará el Concello antes del verano es desbrozar las márgenes de la senda y rellenar con zahorra los tramos en peor estado. El paseo surgió con la instalación del colector general de saneamiento de Aldán a la depuradora de A Congorza, adjudicado en 1998 y finalizado dos años después. Sotelo se inventó un paseo por encima de la tubería con la idea de rentabilizar electoralmente la obra enterrada y Augas de Galicia aceptó costearlo. Los políticos saben que una vez que los vecinos tienen un nuevo servicio, al poco tiempo están ya convencidos de que lo disfrutaron desde siempre y olvidan reconocer el mérito de su promotor. Cuevas Nació así el sendero estrella de Cangas. Además de las vistas a la ría, con las islas Cíes al fondo, pasa justo al lado de una de las «furnas» de la llamada Ensenada do Furnelo, un agujero en la tierra que comunica con una de las cuevas naturales de la costa. Fue vallada para evitar accidentes, pero aún así, muchos paseantes neófitos se paran para oír el ruido de las olas surgiendo de la boca de la «furna». A pocos metros está la única fuente de agua del sendero. Hay bancos en dos puntos de la senda que son verdaderos miradores a las Cíes y a Punta Subrido, al polígono de bateas y a las playas de la margen sur de la ría. Habitualmente, pegados a la costa, faenan los marineros de la cofradía de Cangas o practican su afición numerosos buzos La senda tiene continuidad hacia el oeste a través de viales asfaltados, el paseo de madera de Areamilla, por el barrio de Liméns y, a través de monte, hacia Nerga. En sentido contrario se llega al centro de Cangas bien por Balea, bien por O Salgueirón, por el camino que circunda la vieja conservera de Massó.